Historia Verdadera de los Sucesos de la Conquista de la Nueva España por Fernando Cortés y de las Cosas Acaecidas desde el Año 1518 hasta la su Muerte en el Año 1547, y después hasta El 1550, Escrita por el Capitán Bernal Díaz del Castillo, uno de sus Conquistadores, y Sacada a Luz por el P. Alonso Remón, Bernal Díaz del Castillo

Obra de Bernal Díaz del Castillo (1492-1581), publicada póstuma, en Madrid, en 1632. Castillo, que fue uno de los más valerosos capitanes de Cortés, quiso hacer una relación puntual y rigurosa de la campaña que culminó en la conquista de México, restableciendo la verdad de los hechos alterada por Gomara en su Historia general de las Indias (v.). En efecto, Goma­ra, al escribir su obra, cedió, por motivos encomiásticos, a un excesivo individualismo histórico, concentrando en la persona de Cortés todo el interés y el mérito de la hazaña. El mismo Bernal Díaz dice que, al venirle a las manos la historia de Gomara, mientras él escribía su relación, había de­cidido suspender el trabajo, sabiendo que no podía luchar contra la «gran retórica» de Go­mara, pero se sintió empujado a continuar su obra por un deber de objetividad y para aclarar las leyendas que se habían formado alrededor de la hazaña.

Narra la conquista de México desde un punto de vista opuesto al de Gomara, que reconstruye los aconteci­mientos a distancia, sometiéndolos a unos esquemas retóricos. Aunque rectificando datos y reduciendo hipérboles, Bernal Díaz reconoce a Cortés la gloria que le perte­nece, pero junto al caudillo hace justicia a los capitanes y otros personajes que en la historia de Gomara quedan eclipsados, dando amplias noticias de cada uno y de sus méritos, sin olvidarse tampoco de los jefes indios. La narración homérica cons­truida por Gomara con las fulminantes derrotas de los indios, las grandes matan­zas, etc., es reducida a sus justas propor­ciones, y a la exaltación heroica se opone la verdad no menos heroica de un puñado de hombres obligados continuamente a defenderse y que salieron airosamente de la hazaña más por debilidad ajena que por habilidad propia. Obra polémica que a la «construcción» histórica quiere oponer la «crónica», la relación de Bernal Díaz es un documento vivo de la conquista, aún cálida y palpitante en el recuerdo de quien fue uno de sus actores y testigo de los hechos que cuenta. La narración de Bernal tiene una energía y un calor que se expresan en una prosa a menudo cercana al lenguaje habla­do, siempre rica y colorida.

C. Capasso