[Della storia e della ragione d’ogni poesía]. Obra de Francesco Saverio Quadrio (1695-1756), publicada de 1739 a 1752, con la que Quadrio, docto jesuita lombardo, quiso ofrecer «una completa poética donde todo estuviera bien detallado y distinto para la perfecta instrucción de los que aspiran a adquirir dignidad y fama de poetas», ilustrando en sus vicisitudes y su naturaleza (tal es el significado del término «razón») la poesía en general y los géneros, modos y metros de las composiciones poéticas en nueve libros, en los que vierte de nuevo la materia de su anterior historia De la poesía italiana, y, aunque su tema principal es la poesía italiana, no descuida la poesía de otros países, no solamente la poesía clásica y oriental, sino tampoco la de las otras naciones de Europa. Los dos primeros libros tratan de la poesía en general («naturaleza, accidentes, motivos y materia») y del verso; el tercero y el cuarto, de la poesía lírica; el quinto, de la poesía trágica; el sexto, de la poesía cómica; el séptimo, de la poesía trágico-cómica (en la que Quadrio incluye el antiguo drama satírico, el drama pastoral y el moderno melódrama); el octavo y noveno, de la poesía épica, que comprende, según Quadrio, con la épica propiamente dicha y la poesía novelesca, todas aquellas composiciones, como los varios tipos de poemas didascálicos, que no entran ni en el género lírico ni en el dramático.
De esta forma Quadrio realizaba el propósito tantas veces formulado en su época y tan sólo parcial e imperfectamente intentado con anterioridad, de una obra universal sobre la poesía que ordenara y sistematizara los conocimientos acerca de lo poético: sin embargo, no representaba ningún progreso para la exigencia, implícita en aquel propósito, de una mejor comprensión de las obras poéticas, y dejaba caer esas ideas nuevas de algunos tratadistas de su época, como Muratori y Gravina, de los que él mismo deriva su concepción del objeto de sus estudios. En efecto, la poesía era para él «ciencia de las humanas y divinas cosas expuesta al pueblo con imágenes y hecha con palabras vinculadas según una medida», y los juicios que da sobre los poetas, individualmente, no se distinguen por cierto por su originalidad y sentido crítico. Su obra, sin embargo, constituye todavía hoy un repertorio de datos y noticias al que el estudioso de nuestra literatura debe a menudo recurrir y que se hace admirar por su amplia, aunque no siempre ordenada, erudición.
M. Fubini
Obra hecha de preceptos para dar preceptos, que tiene la pretensión de crear poetas sin moverse de la cátedra. (Bettinelli)
Es más fácil hablar mal de él que renunciar a servirse de él; lo cual, claro está, hay que hacerlo siempre con la debida precaución, es decir, comprobando la verdad de lo que afirma. (Mazzoni)

