Historia General de Chile, Diego Barros Arana

La obra fundamental del historiador chileno Diego Barros Arana (1830-1907), publicada en 16 volúmenes, desde 1884 hasta 1902, ver­dadera enciclopedia de noticias sobre ese país, que abarca desde el descubrimiento de parte de su territorio por Magallanes, en 1520, hasta la promulgación de la Cons­titución de 1833, y que traza el cuadro más prolijo de su desenvolvimiento histórico, social y económico.

Constituyó el resultado de muchos años de trabajo de investigación en los archivos españoles y americanos, y su publicación consagró el nombre del escritor chileno entre los más eminentes historiado­res americanos del siglo pasado. Barros Ara­na ejerció gran influencia en la dirección de la enseñanza pública de su país como rector del Instituto Nacional (1863-1872) y rector de la Universidad de Chile (1893- 1896), y como geógrafo desempeñó el im­portante cargo de perito en la cuestión de límites con la República Argentina (1890- 1898). Compuso gran número de textos para la enseñanza de la historia de América, de la literatura y de la geografía física, que han encontrado gran difusión en los países americanos, y gran número de trabajos que se encuentran reunidos en 16 volúmenes de Obras completas. La Historia General de Chile está escrita con una orientación acusadamente nacionalista, y el régimen colo­nial español caracterizado con sombríos rasgos, mientras el movimiento emancipador, al que se consagra casi la mitad de la obra, es bosquejado como el resultado de un lento proceso de agitación de los espíritus.

Barros Arana, inspirado en la orientación de su cultura, y bajo la influencia de los historia­dores Henri Martin y Mignet, dió a su obra un carácter enciclopédico, en la que incor­pora los hechos de la vida política y militar, los rasgos de la vida social y económica y el inventario de la producción intelectual. La obra descansa en el concepto fundamental del progreso incesante de las sociedades hu­manas, pero no pocos de sus prejuicios nos parecen deleznables a la luz de los conoci­mientos actuales. Con sus cualidades y de­fectos, es considerada, sin embargo, la obra cumbre de la historiografía chilena.

R. Donoso