Historia de un Contemporáneo Mío, Vladimir Galaktionovič Korolenko

[Istorija moego sovremennika]. Auto­biografía del escritor ruso Vladimir Galaktionovič Korolenko (1853-1921), escrita du­rante quince años y publicada entre 1906 y 1909, año en que la obra fue reunida en un volumen. «No escribo la historia de mi tiempo — declara Korolenko —, sino tan sólo la historia de una vida en este tiem­po… Estos apuntes no son una biografía…; tampoco una confesión, porque no creo ni en la posibilidad ni en la utilidad de una confesión pública; no un retrato, ya que es difícil dibujar el propio retrato con la garantía de que se parezca algo. Cada re­flejo se distingue de la realidad, por el mismo hecho, que es un reflejo, y el refle­jo, sin saberlo, es incompleto… Aquí no hay nada que no haya encontrado yo en la realidad, experimentado y visto.

Aquí el lector encontrará tan sólo pocos rasgos de la «historia de un contemporáneo mío», del hombre al que más íntimamente conocí entre todos los de mi tiempo…». Debido a la importancia de la época en que Koro­lenko vivió (su infancia coincide con el período de la liberación de los siervos de la gleba; su madurez con los años de la reacción de Alejandro III; su vejez con las importantes transformaciones sociales y artísticas de la vida rusa), la Historia de un contemporáneo mío revela un gran in­terés por la historia de Rusia, que sólo se puede comparar con la de Pasado y Pensamientos (v.), de Herzen. Desdichadamente la narración se detiene en la época en que el escritor fue desterrado a Siberia, durante el reinado de Alejandro III; sin embargo, las alusiones a su desarrollo espiritual en relación con los acontecimientos sirven para aclarar notablemente las orientaciones de la historia futura.

La objetividad histórica de Korolenko no excluye, empero, que en su libro se deje sentir la fecunda intuición ar­tística del autor del Sueño de Makar (v.), de En mala compañía (v.) y de Un músico ciego (v.). Las características de Korolenko narrador y pensador se encuentran de nue­vo, en efecto, en esta narración: su amor y su profunda comprensión de la belleza y la vida de la naturaleza, por un lado, su acen­tuado humanitarismo, por el otro; sus deli­cados toques en la reproducción realista- psicológica de las almas sencillas y primi­tivas como narrador; su abnegación y su alta dignidad como defensor de los ofendi­dos, de los débiles, de todos aquellos hacia los cuales la vida se muestra injusta y se­vera. La obra representa, pues, un vivo y precioso testimonio de la altísima espiritua­lidad de uno de los más típicos representan­tes de la vida y de la literatura rusa mo­derna.

E. Lo Gatto