[Szeptember végén]. Considerada como la más hermosa poesía lírica del poeta húngaro Sándor Petöfi (1823-1849), dedicada a su esposa, en 1847. La forma del verso es europeo-occidental, el contenido totalmente individual, el ritmo sigue el del canto popular. Los primeros versos «Florecen aún en el valle las flores de jardín», ofrecen una imagen de la naturaleza: flores que brotan y, a lo lejos, montañas cubiertas de nieve. El poeta aún es joven, pero presiente que la muerte se aproxima; y, con la muerte, el olvido; despierta en él deseo de que la esposa, cuando deje el velo de viuda, lo cuelgue de su cruz. El amante, fiel más allá de la tumba, irá a cogerlo para secar sus lágrimas. El poeta adivinó el porvenir: cayó en 1849 durante la guerra de la independencia, y su viuda, antes de que se cumpliese un año de su muerte, contrajo nuevas nupcias.
M. Benedek

