Obra del filósofo católico español Jaime Balmes (1810- 1848), publicada en Barcelona en 1846. La Filosofía fundamental trata, en diez libros, del criterio general de la certeza, y por lo tanto de las sensaciones de las ideas en general y de algunas ideas más importantes en particular. «Filosofía fundamental», según Balmes, es la que examina los fundamentos necesarios de toda especulación, es decir, la que se propone resolver el problema gnoseológico, o, como él mismo dice, el problema de la certeza. Para Balmes, no existe un principio único de ésta, sino que coexisten en el espíritu humano varios criterios que pueden reducirse a tres : la conciencia, o sentido íntimo, la evidencia y el sentido común. De estos tres se derivan todos nuestros conocimientos que requieren la cooperación de los sentidos y de la mente: pero ésta no puede llegar a establecer un principio único del cual la reflexión pueda deducir una «ciencia trascendental» como quería el idealismo germánico que Balmes combate acusándole de panteísmo. Con todo, Balmes reconoce a la idea del ser una cierta prioridad ideal, considerándola como la que condiciona todos los actos intelectivos, pero negando que sea innata. Si bien Balmes, como sacerdote, defiende la gnoseologia y metafísica del Tomismo, no sale de los límites de un moderado empirismo: el problema gnoseológico es resuelto por él sobre unas premisas dogmáticas, sin rozar siquiera el problema, capital después de Kant, del subjetivismo y de la capacidad creadora del conocimiento. Por esto la obra de Balmes, a pesar de ser límpida y rica en penetración, no ha tenido eficacia dentro del desarrollo del pensamiento moderno.
E. Alpin

