[Il Ruwenzori]. Relación de la expedición africana de S. A. R. el príncipe Luis Amadeo de Saboya, duque de los Abruzos (1873-1933), narrada por Filippo de Filippi (n. en 1867).
El autor explica en su relación, cómo en torno al macizo del Ruwenzori realizaban tentativas hacía muchos años alpinistas de varios países, especialmente ingleses, ayudados, como en el caso de Mackinder, por los mejores guías italianos, y cuyos esfuerzos se vieron casi todos frustrados por el mal tiempo, en aquel terreno casi vertical y de frecuentísimos desprendimientos. La expedición italiana estaba compuesta, además del duque de los Abruzos, por Umberto Cagni, Vittorio Sella y Alberto Cavalli Molinelli; todos ellos, excepto Sella, miembros también de la precedente exploración del «Stella Polare». La expedición partió de Nápoles el 16 de abril de 1906 y llegó el 3 de mayo a Mombasa, de donde sus componentes partieron para el lago Victoria. Llegaron a Fort Portal a las orillas del lago, lo cruzaron hasta Entebbe, donde comenzó la expedición propiamente dicha. Después de cruzar un territorio casi llano remontaron el valle Molukin para llegar a Bayangal, donde se estableció el campamento base al amparo de una roca inclinada, a 3.798 metros de altura. Desde allí se escalaron las principales cimas de todo el grupo, que culminan en el monte Stanley, con sus dos cumbres Margarita y Alejandra, que rebasan los 5.000 metros.
Siete montañas, pues, y 18 cimas, casi todas verticales y desconocidas, fueron escaladas por la expedición, que proporcionó así importantes datos para el conocimiento de África, por aquel tiempo todavía poco explorada.
F. Dusi

