El Lapidario, Alfonso X

Gran semejanza tiene esta obra de Alfonso X, el rey Sabio (1252- 1284), con las de Astronomía, ya que rela­ciona el hallazgo de las piedras y de sus virtudes con el signo astronómico bajo el cual se descubren. Varios eran los libros dedicados a las piedras, pero sólo se llega­ron a copiar cuatro de los once que anun­cia el índice del manuscrito alfonsino. To­dos ellos están traducidos del árabe, y en su traducción intervienen algunos de los sabios que ayudaron a Alfonso X en los libros astronómicos. Según consta en el tex­to, esta labor se comenzó cuando aún Al­fonso era infante, y únicamente volvió a trabajarse en este Lapidario en 1272, aca­bándose completamente en 1279. «Del octavo grado del signo de Gemini es la piedra del sueño. De natura es calient et húmida, et fallan la en la mar de Alcuzum, en la ri­bera de la isla a que llaman Alycuatagucho. Es vermeja de color et clara con muy grand resplandecimiento, et pasa la el viso. Fuert et dura es de quebrantar, asi que se non quebranta nin se pule, sin nom con grand trabajo, nin el fuego non ha poder del facer daño nin pro…» («La piedra del sueño»).

C. Conde