El Jugador, Jean François Regnard

[Le joueur]. Comedia en cinco actos, en verso, de Jean François Regnard (1665-1709), estrenada en París en 1696. Perfecta comedia de carácter, es sin duda la principal de Regnard en este gé­nero. Valerio olvida por el juego a su ama­da Angélica, la cual, disgustada, corta sus relaciones con él. Después de perder una fuerte suma, Valerio cree poder todavía cambiar de vida, obtiene el perdón de su padre, Geronte, y se reconcilia con Angélica. Pero el joven no puede aún estar tranquilo: un falso marqués, que lo cree su rival, lo desafía y, lo que es peor, los acreedores se le echan encima. Para librarse de ellos em­peña a una usurera, la Ressource, el retra­to orlado de diamantes que Angélica le había dado. En cuanto tiene dinero no sabe resistir la pasión, juega y gana, y recae en su antigua vida que pronto le lleva otra vez a la miseria. Angélica, mientras tanto, se entera de que ha empeñado su retrato y, resuelta a no volver a perdonarle, se casa con Dorante, tío de Valerio, mientras el jugador es abandonado por todos.

Esta comedia ocupa un lugar aparte en el teatro de Regnard, el cual, siendo también juga­dor, ha infundido a la figura del protago­nista un realismo dramático inusitado. La innovación consiste en dar caracteres pro­pios a la pálida figura del enamorado (repe­tida luego felizmente en El distraído, v.), lo cual infunde una nueva vida a este perso­naje que, no obstante conservar todo cuan­to de común y obvio tiene tradicionalmente su papel, llega a ser la expresión de una humanidad incapaz de salvarse, de un hom­bre normal a excepción de su vicio, de un personaje notablemente auténtico.

U. Déttore