El Hijo de la Noche, Robert Brasillach

[L’enfant de la Nuit]. Relato del novelista y crítico Robert Brasillach (1909-1945), publicado en 1934. Con el pretexto de una intriga sin importancia, el autor emprende un viaje a través de París por el solo placer de descubrirlo. Es, en cierto modo, la confesión de un hijo del siglo. Confesión, por otra parte, de las más dulces. Si la obra, en efecto, contiene confidencias sobre la vida del propio autor, éstas le son arrancadas tan sólo por esa poesía urbana que le es cara y en la que desea sumergirse más y más cada día que pasa. Es, en una palabra, la confesión de un muchacho del que se puede decir que estaba dotado de un entusiasmo bien dirigido, de un certero gusto por las letras y de esa cualidad, tan difícil, que es la simpatía. Siguiendo el plano de París con la fiebre del estudiante y del escritor primerizo, Brasillach evita, sin embargo, todo aparato escolar. Por doquier que vaya se manifiesta con exquisita naturalidad. Es un verdadero placer seguirle a los lugares más diversos: al café, al hospital o a los bastidores de un teatro. Pero lo que agra­da por encima de todo es esa especie de acuerdo íntimo que parece darse entre el autor y su objeto: esos aspectos distintos y varios del mundo que no logran alcanzar su verdadero sentido si no es bajo el cielo de París. Este acuerdo se logra a costa de la intriga, pero qué importa, si satisface siempre la esperanza del lector. Más que una narración es una rica colección de im­presiones. Tal como aparece es difícil ima­ginar que jamás hubiera podido ser escrito en otra lengua que no fuera la francesa.