[L’enfant maudit]. Novela de Honoré de Balzac (1799-1850), publicada en 1836. En los tiempos de la guerra civil entre católicos y hugonotes, la apacible Juana de Saint-Savin, que amaba a un joven hugonote, primo suyo, para salvar a éste y a su propia familia ha tenido que casarse con el conde de Heronville, viejo y feroz realista normando, a las órdenes de Enrique IV. Juana tiene un hijo que el conde no cree suyo; el pequeño es arrojado del castillo y crece en la casa de un pescador. La muerte de la condesa y más tarde la de Maximiliano, su segundo hijo, hace recordar al viejo que la fortuna y la continuación de la familia de Heronville dependen ahora de Esteban, el hijo maldito. Éste es sacado de su retiro y, al tener que realizar un viaje, el conde lo confía al médico de la familia con el encargo de prepararlo para la vida que habrá de llevar. El médico hace que Esteban conozca a su hija Gabriela y los dos jóvenes no tardan en amarse. Al ser informado de esto, el conde regresa precipitadamente, acompañado de la condesa de Grandlieu y de su hija, destinada a ser la esposa de Esteban. Pero el joven desafía la ira de su padre y, llamando a su lado a Gabriela, confirma su amor. El viejo no vacila entonces en matar a los jóvenes amantes y en ofrecerse por esposo a la señorita de Grandlieu. Esta breve y complicada novela, situada en los orígenes de la gran obra de Balzac, tiene más que nada un valor documental. Su punto de partida es la novela histórica a lo Scott, en la cual, sin embargo, las pasiones y situaciones de los personajes tienden a formar un nudo dramático, a adquirir un significado social y un valor ideal que sólo podrán tomar cuando, liberadas de la arqueología histórica, sean llevadas a lo más vivo de la vida social contemporánea.
M. Bonfantini

