[Die galvanische Kette mathematisch bearbeitet]. Obra del físico alemán Georg Simón Ohm (1789-1854), publicada en 1827. Ohm enuncia de esta manera la finalidad de su ensayo: «en este libro publico una teoría de la electricidad galvánica, como parte especial de la teoría general de la electricidad, y trataré de ordenar paso a paso algunos de estos hechos en un todo, siempre que el tiempo y la salud me lo consientan, para que esta tentativa se juzgue meritoria, ya que me cuesta tantos trabajos». Tentativa que, en realidad, representa una de las obras más conspicuas de la física del siglo pasado. En esta obra, se afronta el problema de la propagación de la electricidad en los conductores. Ohm emite la hipótesis de que la electricidad se propaga en los conductores de manera análoga a como se propaga el calor a través de un muro. Además, señala que las ecuaciones diferenciales, que representan dicha propagación, son muy parecidas a la forma dada por Poisson y Fourier a las de la propagación del calor, y tanta es la semejanza en el modo de tratarlas, que el autor deduce de ella una conexión íntima entre ambos fluidos. Además, admite que la transmisión de la electricidad tiene lugar inmediatamente sólo entre dos elementos contiguos, de modo que, entre elementos no contiguos, no hay transmisión inmediata de la electricidad.
De tales hipótesis, Ohm deduce su famosa ley, base de la futura electrotecnia, ley que formula diciendo: «La intensidad de la corriente, en un circuito galvánico, es directamente proporcional a la suma de todas las tensiones, e inversamente proporcional a toda la longitud reducida del circuito.» La longitud reducida no es otra cosa que la resistencia. Esta memoria fue mal juzgada en su tiempo. Ohm fue acusado de haber emitido hipótesis e ideas infundadas; lo que no era exacto, porque en esta obra el autor considera teóricamente fenómenos que había ya minuciosamente experimentado antes, y cuyos resultados, de los que se desprendía claramente la ley deducida con la experiencia, habían sido publicados ya antes en una memoria que tuvo poca difusión. En esta memoria, Ohm había introducido y definido con exactitud las nociones de intensidad de corriente, de fuerza electromotriz y de resistencia eléctrica. Los méritos de Ohm fueron plenamente reconocidos por Pouillet, que dio a la ley de Ohm una demostración tan simple que la ley fue llamada durante mucho tiempo ley de Ohm-Pouillet.
O. Bertoli

