[L’ami Fritz]. Novela de Erckmann-Chatrian, nombre literario de los escritores franceses Emile Erckmann (1822-1899) y Alexandre Chatrian (1826-1890) que escribieron en colaboración una copiosa producción novelesca. Publicado en 1864, El amigo Fritz es probablemente la más famosa de sus obras, y una bella estampa de las costumbres provincianas de Alsacia. La historia de Fritz Kobus, hijo del juez de paz de Hunenburg, que vive dichoso su cómoda existencia de rico solterón, es el pretexto para trazar con una lograda mezcla de humor y de ternura, una bella elegía a los pequeños goces de la vida cotidiana y vulgar. El plácido sosiego en que transcurre la existencia de Fritz Kobus, amigo del vino y de la buena mesa, cuyo egoísmo de solterón no ha menoscabado su buen corazón, se ve truncado por el amor de Suzel, una linda muchacha de dieciocho años que se convierte en su esposa. El dichoso final de la novela no es más que la culminación lógica del relato, exento de estridencias, peripecias trágicas, bañado en una tibia luz interior y un imperceptible sentimiento romántico que embellece su realismo descriptivo. El éxito inmenso de esta novela, se justifica por ser la concreción más perfecta de los ideales burgueses del siglo romántico, y la suma de esa sencillez y ternura, de esa bondad del corazón que caracterizan la bonhomie francesa. Sin tener el genio creador de Dickens, y aun siendo, en la novela francesa del siglo XIX, un nombre de segunda fila, Erckmann-Chatrian lograron en El amigo Fritz una creación universalmente famosa que no ha perdido su interés ni su auténtica belleza. [Trad. española de E. Godínez (Madrid, 1878). La versión escénica fue traducida al castellano por Luis Valdés (Madrid, 1884).]
A. Vilanova
* Obra en tres actos del maestro Pietro Mascagni (v.) (1863-1945), sobre un libreto de Nicola Daspuro, sacado del homónimo L’ami Fritz de Erkmann-Chatrian, publicado primero como novela en 1864, y como drama en 1877. Fue representado en Roma en 1891. El amigo Fritz es un joven y rico alsaciano siempre dispuesto a hacer bien, y si es menester a dar dinero para facilitar el matrimonio de los demás, pero obstinado en permanecer soltero, hasta el punto que apuesta una viña suya a que no se dejará atrapar. Pero cae en la trampa: va a su finca, donde está Suzel que le ofrece cerezas, y él se enfada luego cuando oye al rabino (con quien hizo la apuesta) confiarle que ha encontrado marido para la muchacha. Vuelve a casa melancólico, pero cuando Suzel viene a pedirle su consentimiento para casarse, comprende que el marido ha de ser él, y de buen grado renuncia al celibato y entrega la viña que, después, el rabino no guarda para sí, sino que se la regala como dote a Suzel. Es una de las mejores óperas juveniles del maestro liornés, el cual, impulsado a escribir una obra maestra por el fulminante triunfo de Cavalleria Rusticana (v.) el año anterior, comprendió en seguida que para obtenerla era necesario cambiar de género: y renunciando a las altas tensiones y a las violencias, se refugió en un clima de idilio. El amigo Fritz es, en efecto, comparado con Cavalleria Rusticana, lo que el idilio comparado con la tragedia. Su música se entretiene a menudo en evocar paisajes campestres, cuyas voces lejanas añaden encanto a la acción; y se complace en subrayar situaciones graciosas, y en dar color a ingenuas narraciones.
E. Magni Dufflocq

