«Dumas» populares ucranianas

[Ukrajins’ki Narodni Dumy]. Recopilación de cantos populares de los cosacos ucra­nianos del siglo XVI-XVII que se cuentan entre las más bellas creaciones del folklore europeo. Son producciones épico-líricas, de metro variado, con vivas alternancias rítmi­cas. Las «dumas» eran cantadas con acom­pañamiento de instrumentos musicales, llama­dos «bandura» o «kobza», por cantores pro­fesionales populares llamados «banduristas» o «kobzares»; tuvieron enorme influencia sobre el renacimiento de la literatura ucra­niana en general; y es significativo el hecho de que la recopilación de poesías del más grande poeta ucraniano, Taras Sepcenko, lleve el título Kobzar (v.).

Con su forma métrica y musical, las «dumas» representan el máximo desarrollo del estilo recitativo, empleado originariamente en los lamentos fúnebres, piezas obligadas en los antiguos funerales ucranianos, de donde las «dumas» tomaron algún motivo o imágenes poéticas. También les aproxima a dichos lamentos la libertad de improvisación, por lo que cada «kobzar» o «bandurista» tiene general­mente su propia variante melódica. La pri­mera mención de las «dumas» se encuen­tra en los Anales del historiador polaco Stanislao Sarnicki [Annales sive de ori­gine et rebus Polonorum et Lithuanorum], Cracovia, 1587, donde se lee que la muerte de los nobles hermanos Strus’, caídos en la guerra contra los rumanos en 1506, encon­tró eco en las canciones que los ucrania­nos llaman «dumas». El texto más antiguo conocido de una «duma» completa (sobre el cosaco Netjaha) lleva la fecha de 1684.

En 1819 fue impresa por el príncipe Certelev la primera recopilación de «dumas», acom­pañada de un estudio, en el que el recopi­lador pone de relieve la singular belleza, originalidad, profundidad de pensamiento y fuerza expresiva de estos cantos popu­lares ucranianos. A ella siguieron otras re­copilaciones, pero sólo en 1920, a cargo de Filaret Kolesa, apareció en Leópolis la primera edición científica de todas las «du­mas» conocidas con una amplia y docta introducción y ricas y completas anota­ciones. La Academia Ucraniana de Kiev hizo imprimir por fin (1927-1931) una lujosa edición de «dumas» en dos volúmenes, a cargo de Katerina Hruscevs’ka.

Las «dumas» pueden subdividirse en dos grandes categorías: las más antiguas, que narran los episodios guerreros entre ucranianos y tár­taros o turcos, o los tormentos y la nostal­gia de los ucranianos en las prisiones tur­cas; junto al amor a la patria aparece un elemento moral y religioso que se expresa en estas «dumas» a través del arrepenti­miento por los pecados cometidos; a la se­gunda categoría pertenecen en cambio las «dumas» sobre acontecimientos del si­glo XVII, es decir de tiempos del hetmán Bohdan Chmelnic’kyj y de sus guerras con­tra Polonia. Son menos líricas, más realis­tas y frecuentemente tienen un tono hu­morístico o satírico. En la edición acadé­mica de Kiev las «dumas» están divididas en seis grupos: «Dumas de la prisión», «Du­mas del mar», «Dumas de la estepa», «Dumas de la nobleza», «Dumas sobre el hetmán Bohdan Chmelnic’kyj», «Dumas de la vida doméstica». Las «dumas» tienen gran importancia también como fuente histórica, porque reproducen eficazmente el ambiente cultural y psicológico en que se desarro­llaron los acontecimientos que inspiraron a los anónimos poetas.

E. Onatskyi