[Della croce racquistata]. Poema épico-religioso de Francesco Bracciolini (1566-1645), fecundo autor de poemas heroicos, tragedias y el poema heroico-cómico Burlas de los dioses (v.). La obra completa en 35 libros fue editada en Venecia en 1611, pero los primeros 15 libros se habían publicado en París en 1605. El argumento de la Cruz reconquistada es la guerra que el emperador bizantino Heraclio emprendió contra los persas, a los que venció en Issos en 622. Después de varias batallas victoriosas el hijo del vencido rey Cosroes (en el poema, Cosdra) devolvió a Heraclio el madero de la cruz que éste transportó solemnemente a Jerusalén. Al comienzo del poema, Heraclio acampa con su ejército junto al Eufrates, esperando la primavera, y está a punto de levantar el campo cuando un demonio, Hidrauses, provoca un desbordamiento del Éufrates, cuyas aguas inundan el campo cristiano. Un ángel hace cesar la inundación, pero los demonios no ceden.
Hidrauses y Folastro, fingiendo ir a Bizancio a pedir socorro, se introducen en el campo y difunden la discordia entre las turbas, provocando un tumulto. Llega mientras tanto Artemio, embajador del Papa, y es recibido por el hermano del emperador, Teodoro, quien le muestra a los guerreros más famosos y le guía al campo. Mientras tanto, en el cielo, Santa Elena reza fervorosamente por los cristianos. El Eterno entrega a la Santa un escudo y ella desciende a la tierra y lo da a Heraclio: este escudo tiene la virtud de conceder la victoria a quien lo utiliza. Los cristianos parten para Seleucis y obtienen una primera victoria. Entonces el Averno envía a la Mentira a insidiar a los cristianos; pero es en vano. Después de varias peripecias se llega a la jornada decisiva : cae Seleucis y se reconquista la Cruz. El poema se cierra con las bodas de Batrano, campeón de los cristianos, con Erinta, amazona persa, que luego se descubre que es hija de Heraclio, y se convierte. Con ficción cortesana, Bracciolini celebra en las bodas de Erinta y Batrano el origen de la estirpe de los Miédicis.
Tanto en su línea general como en sus pormenores, la Cruz está claramente modelada sobre la Jerusalén (Heraclio corresponde a Goffredo, Batrano a Rinaldo, Erinta a Clorinda y a Erminia juntas) y un tiempo fue considerada no indigna de figurar junto al poema de Tasso; pero la crítica moderna, de Belloni a Croce, aunque reconoce algunos méritos externos al enorme poema de Bracciolini, le ha negado verdadera sustancia de poesía y justifica el olvido en que ha caído hace siglos.
E. Alpino

