[Fió Hatz]. Poema satírico alemán cuya primera redacción se remonta a 1573 y cuya primera parte es debida probablemente a Mathias Holtzwart, mientras la segunda es de Johannes Fis- chart (1545 ó 1550-1591?). La primera parte, «Lamento de las pulgas», cuenta de una pulga que quiere trasladarse del cuerpo de una fregona al de una muchacha, pero es desaconsejada por su padre que le explica todo lo que ha tenido que sufrir por la crueldad y la locura sanguinaria de las mujeres. En la segunda parte, Fischart, con el pseudónimo de Huedrich Elloposcleron, toma la defensa de las mujeres y en nombre de Júpiter sentencia que de ahora en adelante las pulgas deberán permanecer sobre los animales, y sólo podrán picar a las mujeres en tres ocasiones: en el baño, durante el baile (en las piernas) y cuando se entreguen a la maledicencia (en la lengua). Fischart adorna su exposición con numerosas sentencias, proverbios, bromas y frases satíricas. Parece haber tomado por modelo un poema breve francés de 1544 aproximadamente, titulado Procés desfemmes et des puces. La segunda redacción del poema, aparecida en 1577, es enteramente de Fischart que refundió la primera redacción ampliándola a 4.190 versos por lo menos y fundiendo armónicamente la primera parte de Holtzwart con la suya. En esta redacción la pulga-padre aparece en el «Lamento, de las pulgas» con características personales más precisas, y herida, invoca la protección de Júpiter y describe las maldades de las mujeres con caprichoso verismo. Son divertidos los nombres humorísticos que Fischart atribuye a sus pulgas: Taladrador, Nuncaquieto, Envenenador, etc. En cuanto a picar a las mujeres, el poeta sugiere ahora a las pulgas un cuarto lugar: las gorgueras y los repliegues de las mangas de moda. Todo el poema tiene intenciones satíricas de recalcar y criticar los vicios de las mujeres: vanidad, lascivia, curiosidad, maledicencia, crueldad. También la manía de la moda es satirizada y de refilón lanza alguna andanada contra la inmoralidad de los frailes.
M. Pensa

