[The Rime of the Ancient Mariner]. Poema de Samuel Taylor Coleridge (1772-1834), escrito en 1797-98 y publicado en Baladas líricas (v.) en 1798. El poeta se inspiró en libros de viajes tales como El Paso del Noroeste [Nord-West Passage] del capitán James y el Viaje alrededor del mundo [Voyage Round the World] de Shelvocke (1726), o en las famosas baladas recogidas por Percy en Reliquias de la antigua poesía (v.), sobre todo en lo tocante a forma métrica, temas y vocabulario. A un joven invitado a una boda, le detiene de pronto un viejo marinero, cuyo encendido mirar le fascina. Cuenta el viejo que, navegando hacia el Polo Sur, un gran pájaro marino, un albatros, apareció a través de las nieblas y tuvo acogida muy cordial entre los marineros, hasta que el viejo, violando la hospitalidad, lo mató. Desde entonces, una maldición pesó sobre la nave, que al llegar al Ecuador se inmovilizó en la calma chicha. Un espíritu ha seguido a la nave, encargado de vengar al albatros: los compañeros le echan toda la culpa y en castigo le cuelgan al cuello el pájaro marino muerto (se ha criticado a Coleridge esta idea, dadas las proporciones del volátil). Atormentados por la sed, vieron los marineros acercarse un barco, pero a la alegría siguió el horror: el barco muestra su cordaje como una barrera a los rayos del sol poniente; es el barco fantasma tripulado por el esqueleto de la muerte y por una figura más horrenda aún: Vida-en-la-Muerte.
Los dos seres sobrenaturales se juegan a los dados la suerte de la tripulación: la Muerte se queda con todos los demás; Vida-en-la-Muerte obtiene el viejo marinero. Así, éste ve caer muertos a sus pies a los compañeros y ve las maldiciones de todos, en las vitreas miradas de sus cadáveres. Por fin, el corazón del marinero se enternece contemplando a las criaturas marinas que se mueven a la luz de la luna, y las bendice: entonces se rompe el encanto; por intercesión de la Virgen la lluvia refresca al marinero e, impulsada por un poder sobrenatural, la nave se dirige hacia las costas inglesas; pero como expiación, el marinero deberá errar de país en país narrando su historia y enseñando, con su ejemplo, amor y respeto para todas las criaturas de Dios. La belleza de este poema maravilloso, obra maestra de Coleridge y del romanticismo inglés, reside sobre todo en la musicalidad y en el colorido, que crean una atmósfera mágica y ultraterrena. Las fuentes del poema han sido estudiadas, precisando, a la vez, el proceso de asociación y transformación que sufrieron en la mente del poeta, por J. L. Lowes en The Road to Xanadu. Londres, 1927. Algunos de los versos del poema son citas corrientes, por ejemplo: «a sadder and a wiser man» («un hombre más triste y más sabio»). [Trad. española de M. Manent en el volumen Románticos y Victorianos (Barcelona, 1945)].
M. Praz
De todos los escritos de Coleridge, el Viejo marinero es el único que podemos poner confiadamente en manos de cualquier persona a la que quisiéramos dar una idea favorable de sus extraordinarias posibilidades. (Haxlitt)

