[L’Artusi overo delle imperfettioni della Música moderna]. Ensayo polémico de Giovanni Maria Artusi (1545?- 1613), publicado en Venecia, en dos partes, en 1600 y 1603. El autor, contrapuntista docto y ligado a la tradición, manifiesta su hostilidad a las innovaciones estilísticas de ciertos músicos de su época, especialmente madrigalistas, con alusiones evidentes a Gesualdo da Venosa y a Monteverdi, este último no nombrado, pero citado con ejemplos. La acusación que les hace es la de seguir el sentido y no la razón: actitud que llamaremos, pues, pseudorracionalista, o mejor, de mezquino doctrinarismo. A lo que Artusi se muestra más refractario es a los atrevimientos armónicos de Monteverdi, visibles en los Madrigales (v.) del cuarto y quinto libros, o sea «retrasos disonantes», pasajes cromáticos, modulaciones y acordes de nuevo carácter.
Se comprende que la desaprobación atacase especialmente el uso de la «séptima» y «novena dominante» sin preparación, que Monteverdi introdujo en el quinto libro de los Madrigales (entonces ya divulgado en parte, si bien inédito) y que tiene especial importancia para el desarrollo de la tonalidad moderna. «Los antiguos no enseñaban así»: éste es el supremo argumento de Artusi. Monteverdi no contestó al principio a tales censuras, pero en el prefacio a la edición del quinto libro (1605) hizo una alusión irónica, anunciando que publicaría su respuesta con el título de Segunda práctica o perfección de la música moderna [Seconda pratica overo perfettione della música moderna]; proyecto que realizó, sin embargo, con mucho retraso, pues en 1633 escribía a G. B. Doni que estaba componiendo una obra teórica en tres partes con el título Melodía o segunda práctica musical [Melodía overo seconda prattica musicale], pues desde hacía tiempo se había prometido demostrar a cierto «Teórico de primera práctica» que no sólo existen las «reglas ordinarias» (primera práctica) según las cuales aquél había pretendido encontrar errores en cierto madrigal suyo, sino, y por encima de todo, las del «conocimiento melódico» (segunda práctica); añadía que, sin embargo, el mismo teorizador se había callado y aun se había puesto más tarde a alabarlo y apreciarlo.
La conversión de Artusi debió de producirse después de 1608, pues en aquel año publicó un Segundo discurso musical [Secondo discurso musicale] bajo el seudónimo de Antonio Braccino da Todi, para contestar al susodicho prefacio de Monteverdi. Su polémica interesa únicamente como uno de tantos ejemplos de actitud conservadora y de incomprensión crítica, que tuvo cierta resonancia.
F. Fano

