Zaza

Heroína de la comedia de su nom­bre (v.) de Pierre Berton (1842-1912) y Charles Simón, pertenece al mundo más melodramático que triste de las mujeres fáciles, a quienes la suerte, la sociedad y los hombres parecen negar el derecho al verdadero amor.

Cuando alcanza la cumbre de la pasión, la mujer arriesga por ella toda su existencia, pero fatalmente choca con hombres que no están dispuestos a sa­crificarlo todo en nombre del amor. Ésta es la suerte de Zazá, la cual no logra arrancar de las manos de su familia legí­tima— esposa e hija — al hombre a quien ama. Y si el amor rehusado acaba per­diéndose en la distancia del tiempo, en cambio la derrota de Zazá se ilumina con un sentido de conmovedora ternura para con la hija del hombre amado. En medio de los amores fáciles, el recuerdo del amor verdadero será el punto doliente de su vida, que no harán olvidar ni el éxito ni los aplausos que conquista como artista de va­riedades; antes al contrario, Zazá siente que en el fondo hubiera preferido una vida modesta, a condición de poder satis­facer sus ansias de afecto y de maternidad.

Pero cuando el hombre, a su vez rico y victorioso en la lucha por la existencia, pretende encender de nuevo la llama extin­guida, Zazá se niega, recordándole su co­mún derrota frente al amor eterno; de mo­do que la palabra de los enamorados, «siem­pre», para ellos dos sólo se referirá a la separación.

A. Boneschi