Personaje legendario indio, protagonista de un relato poético que aparece entre tres distintas versiones en el Mahābhārata (v.).
Se trata de una de las más bellas y conmovedoras historias morales que este inmenso poema contiene: en ella se exalta el amor al prójimo, llevado hasta el sacrificio de uno mismo, sibi es un rey a quien, para probar su virtud, se le presentan dos divinidades, Indra (v.) y Agní (v.), transformado el primero en halcón y el segundo en paloma. La paloma, perseguida por el ave rapaz, se refugia en las rodillas del rey e implora su protección. El halcón, por su parte, reclama la presa que en su concepto le corresponde y de la cual dependen su vida y la de los suyos, sibi, entonces, ofrece al halcón cualquier otro pedazo de carne que pueda satisfacerle, así como riquezas e incluso todo su reino. Pero el halcón rehúsa, declarando que sólo renunciará a la paloma a condición de que el rey le entregue, después de haberlo cortado de su propio cuerpo, un pedazo de carne cuyo peso iguale al de la paloma.
El rey se corta entonces un pedazo de carne y lo pone en la balanza; pero la paloma pesa más, y así sigue sucediendo, hasta que sibi, mutilado y maltrecho, se arroja a la balanza. Entonces los dos dioses se revelan y exaltan la piedad del rey. Este dramático y característico tema, muy difundido en la India, donde aparece no sólo en textos brahmánico hinduístas, sino también en textos budistas, pasó más tarde a Occidente y lo encontramos en El mercader de Venecia (v.), de Shakespeare, cuyo asunto deriva a su vez del primer cuento de la jornada cuarta del Pecorone (v.), el cual lo toma de la conocida compilación medieval Gesta Romano- rum, tan rica en temas indios.
M. Vallauri

