Scaramouche, entre los autores cómicos franceses. Personaje napolitano de la «commedia dell’arte» que deriva del Capitán.
Vestido de negro, según el uniforme palaciego de los españoles de Nápoles, con ajustadas calzas, larga casaca, con cuello de encaje, capa corta y larga espada al costado, Scaramuccia es un capitán muy aristocrático que desempeña el papel de gentilhombre con gran decoro y con el más refinado histrionismo. Está tan seguro de responder al tipo que pretende representar, que a veces parece complacerse, burlonamente, en revelarnos su novelesco origen: es el hijo abandonado de un hombre noble y en su juventud fue educado nada menos que por un rey, el cual, para que se hiciera fuerte y robusto, le envió a remar a las galeras. Su verdadero creador fue Tiberio Fiorilli (1608- 1694), que le representó en Italia y en Francia.
Con él, que, como el propio Scaramuccia, se vanagloriaba de noble y misteriosa cuna, de haber conocido a príncipes y ministros y de haber llevado una existencia alternativamente llena de glorias y miserias, Scaramuccia se convirtió en un personaje que no se sabe si es más real en la escena o en la vida. En la escena es hablador agudo, burlón, enterado de todo y habilísimo en la mímica; con la danza, con la guitarra, con el laúd y con los gestos expresa toda su psicología: la dignidad que sus fanfarronadas le imponen, su natural cobardía, su aparente indiferencia a las injurias, su malicia aduladora, única escapatoria que le permite conciliario todo, su glotonería y su sensualidad. Su máscara aparece por primera vez en un cuadro de Porbus que, pintando en 1572 los personajes de la corte de Francia en traje de máscaras italianas, representó al duque de Guisa como Scaramuccia.
También lo grabó Callot, en una pelea furiosa con el capitán Fracassa (v.), con quien combate dándole la espalda. Un grabado de Weyer le representa enseñando mímica a Molière, según una inscripción que figuraba en otro retrato suyo: «Il fut le maître de Molière / et la Nature fut le sien». Scaramuccia Fiorilli fué grabado por Bonnart, Xavéry y Gillot.
U. Dèttore

