[Grégoire Rigou]. Personaje de la novela Los aldeanos (v.), de Honoré de Balzac (1799-1850). Es uno de aquellos tipos que interesaban profundamente la fantasía del gran escritor, dotados del espíritu calculador y maquiavélico de un Richelieu, de un Talleyrand o de un Fouché y capaces de aplicarlo a los más oscuros actos de la vida burguesa.
Rigou, que era monje benedictino, abandona los hábitos cuando llega la Revolución, se casa, se enriquece, llega a ser una de las autoridades de su pueblo y, cuando el general de Montcornet adquiere allí una gran finca, él constituye el centro de una traicionera y poderosa conspiración del elemento local, que acaba por derrotar al recién llegado. Como es fácil imaginar, Rigou tiene una importante parte en el botín. Es por lo tanto el hombre que, en el complejo período de transición en que vive, siente despertar y afirmarse en él una vitalidad y una codicia que en otro tiempo permanecieron dormidas y tal vez insospechadas: su vida no sigue un programa ideológico, sino que se desarrolla necesariamente, como aparte de su voluntad misma, según otra voluntad más secreta y poderosa que reside en el fondo de su ser.
En ello, Rigou es un auténtico representante de los tiempos nuevos, o sea el hombre que no hace a su época sino que es hecho por ella, un carácter mixto de instinto y de cálculo, decidido a explotar la situación sea como fuere y favorecido por los nuevos acontecimientos que le permiten dar suelta a instintos que de otro modo hubieran debido permanecer sometidos a un juego más paciente y más hondo.
F. Neri

