[Ra]. Es la personificación egipcia del Sol, una de las divinidades más antiguas e importantes del sistema teológico de la ciudad de Pi-Ra o, según la nomenclatura griega, Heliópolis.
El nombre de Rîe significa literalmente «resplandeciente». Rîe nacía todos los días en Oriente, de la diosa del cielo Nût, o sea de la vaca celeste, como «becerro de oro»; durante el día recorría el cielo, que los egipcios concebían como una inmensa extensión de agua, montado en la barca de la aurora, provista de la correspondiente tripulación, que le transportaba de Oriente a Occidente. Montado luego en la barca del ocaso, proseguía durante la noche su viaje en dirección Oeste- Este, a través de las llamadas doce regiones subterráneas del Tê’e. Este viaje se describe en el llamado Libro de lo que existe en el Tê’e (v.). Rîe, al igual que un rey, tenía en el cielo un palacio, una corte y numerosos funcionarios y servidores. También tenía enemigos entre los cuales estaban el dios Sêth y la serpiente Apôpe, de cuyas asechanzas le protegía otra serpiente, la Ureus.
Los faraones, en su calidad de hijos de Rîe, y sus consortes llevaban el emblema de este reptil en la parte anterior de sus coronas y tocados. El arte representó a Rîe en figura humana con cabeza de halcón, sobre la cual se eleva el disco solar, o con cabeza de carnero — aspecto que caracteriza particularmente al dios durante su viaje nocturno a través del Tê’e — o también bajo la forma de escarabajo. Rîe absorbió sucesivamente otras famosas divinidades masculinas, como Atûm, Amôn, Sobek, etc. En cambio las divinidades femeninas se fundieron con la Ureus. Con Osiris (v.), en otro tiempo divinidad solar, que tuvo que ceder su puesto ante el poderoso dios-Sol heliopolitano, las relaciones no siempre fueron buenas, por lo menos en el período más antiguo, a juzgar por los Textos de las Pirámides (v.). Rîe tenía un nombre propio, dotado de desmesurado poder mágico y mantenido secreto incluso a los mismos dioses. Pero Isis (v.) logró con sus artes que el propio Rîe se lo declarara.
En el popular relato denominado Papiro Westcar (v.) el dios aparece como padre de los tres hijos gemelos de Rwssête, esposa de un sacerdote de Rîe, y se narra que los tres subieron al trono de Egipto e iniciaron la quinta dinastía (2680^ a. de C.). Pero este relato se opone a la’ verdad histórica. En otro famoso texto, el llamado Mito de la destrucción de los hombres, se refiere como el género humano se rebeló contra el dios, ya decrépito, y como éste, a su vez, le castigó por medio de su «ojo», o sea la diosa Ḥathôr (v.). Otros textos más tardíos refieren distintas fábulas a propósito de ese «ojo» del dios Rîe; entre ellos es notable el que narra su fuga al desierto de Nubia y su regreso, por obra del dios Thout, a Egipto, donde asumió el aspecto de una mujer bellísima. Divinidad cósmica, creada por el colegio sacerdotal de Heliópolis y elevada al grado de divinidad oficial por los soberanos egipcios a partir de la quinta dinastía, el dios Rîe fue considerado generalmente como ajeno a las necesidades éticas y sentimentales de la población y por ello su culto no se mantuvo hasta la época del Bajo Imperio.
E. Scamuzzi

