Ploihar

[Jan Maria Plojharj. Prota­gonista de la novela del mismo título (v.) del escritor checo Julius Zeyer (1841-1901). Es un característico tipo de romántico re­trasado, de aquel romanticismo que en la literatura checa de mediados del siglo XIX se llamó «cosmopolitismo».

Lo que le con­vierte en tipo en la literatura de su país es su inclinación a lo aristocrático, en con­traposición con el sentido democrático pre­dominante en su época. Pero cosmopolita no significa para Ploihar antinacional; por el contrario, sus sufrimientos de neurótico, anticipación del enfermizo decadentismo finisecular, se fundan en la visión de su patria sometida al yugo extranjero; cosmo­polita tiene, pues, el sentido de aquel que entiende el espíritu de los demás pueblos y sus realizaciones, y espera que esta com­prensión pueda ser útil a su patria a tra­vés de la formación de hombres nuevos.

Ploihar representa el tipo característico de la época de transición; y si en la literatura su aptitud no pudo hallar un reflejo efi­caz, por cuanto el romanticismo había per­seguido otros objetivos, en la vida checa había encontrado en cambio plena corres­pondencia. Algunos críticos le \ han com­parado a Oblomov (v.), el héroe de la no­vela de su nombre (v.) del escritor ruso Goncharov; pero el cotejo resulta en el fondo parcial, porque si bien ambos perso­najes tienen en común su fantasía pasiva, ésta en Oblomov llega hasta la holgazane­ría, mientras que en Ploihar es consecuen­cia de una auténtica imposibilidad de ac­ción; y él reacciona varias veces ante sus debilidades y su tristeza y, aunque muere de un vulgar accidente, concentra, mientras espera el instante supremo, todas sus fuer­zas espirituales en los dos ideales a que su alma aspiró siempre: el ideal próximo, del amor purificador de su pasado, y el ideal lejano de la liberación de su patria escla­va. Superado en la literatura y en la vida, el tipo de Ploihar sigue siendo a pesar de todo, para los checos, el eterno símbolo de su tristeza pasada y de su esperanza futura.

E. Lo Gatto