[Pelléas y Mélisande]. Protagonistas del drama que lleva su nombre, de Maurice Maeterlinck (1862- 1949) al que puso música Debussy (v. Pelléas et Mélisande). Vagas figuras lanzadas a inciertos e incautos pasos por el camino de un «destino» que nada tiene de inevitable, por cuanto bastaría un movimiento de la conciencia para cambiarlo, una poesía anémica las rodea de languideces y desvanecimientos, confirmando la definición de «sonámbulas» que se ha dado a esas y a otras figuras creadas por su mismo autor.
Como unos Tristán e Isolda (v.) menores, en quienes la modesta fatalidad de «la casualidad» reemplaza al heroico hado wagneriano, Peleas y Melisenda representan el aspecto decadente y mórbido de la corriente simbolista, degradada en mero manierismo: símbolos fáciles de una vida que consiste en reflejos y no en realidades; apariencias de sueño y larvas de un mundo más muelle que las pasiones que lo gobiernan.
G. Veronesi

