Personaje popular rumano, protagonista del poema burlesco Las empresas de Pacala (v.) de Petre Dulfu (n. en 1856). Es el Bertoldo (v.) de Rumania, muy distinto del Bay Ganiu (v.) de los búlgaros.
Labriegos ambos, y expresión del alma de una clase social y de un país, tienen en común algunos rasgos de astucia y de cordura. Pero Bay Ganiu, en su afán de conocer la civilización occidental, empieza a viajar, y el humorismo de sus actos deriva en gran parte del contraste entre el mundo balcánico que él representa y los usos occidentales que, frente a su profunda rectitud moral, resultan a menudo inferiores. Păcală, en cambio, se halla más próximo a Bertoldo, por cuanto no desea otra cosa que vivir en su país, burlándose de los demás, pero trabajando honradamente y acaba por convertirse en un rico propietario, sin haberlo siquiera deseado.
En él hay un fondo de inocente seguridad y de crueldad ingenua e inconsciente, como la del alma infantil. Por su culpa un «pope» (sacerdote) se ahoga y un judío y un crédulo boyero mueren acusados de delitos que él ha cometido; con sus mentiras hace morir ahogados a sus estúpidos paisanos, que se arrojan al lago en busca de un rebaño. Y sin embargo, no puede decirse que sea una mala persona: las simpatías del lector apenas le abandonan jamás, ya que en cierto modo actúa como representante de la justicia divina. En Păcală existen varias personalidades que unas veces se funden y otras contrastan, emparentándole de este modo con Till Eulenspiegel (v.).
Religioso y sencillo, y modesto en sus deseos, cuando milagrosamente sube al cielo no se le ocurre otra cosa que pedir a Dios un silbato; el dinero no tiene para él importancia, y tras sus empresas más afortunadas le vemos reanudar su vida vagabunda, dispuesto a ponerse a trabajar de nuevo en cuanto sea necesario. No sabe lo que es el miedo, no porque sea capaz de dominarlo con su valor, sino porque no tiene idea del peligro, y esta inconsciencia es la gran fuerza que le hace domar lobos y osos, dándole incluso la superioridad sobre los dragones. Naturalmente bueno y honrado, no admite que una mujer pueda traicionar a su marido, y se sirve de la estratagema de la piel de vaca, ya precedentemente usada por Andersen en uno de sus cuentos, para castigar a una mujer infiel.
Sus burlas siempre tienen un objeto; sólo cuando se encuentra con su amigo Tândală, sencillo y astuto como él, se complace en gastarle bromas por el puro placer de bromear. Como Bertoldo, como Till y como todos los héroes populares en general, Păcală representa el desquite de la sencillez sobre la astucia y, para lograrlo, se sirve precisamente de la astucia de la sencillez.
G. Lupi

