Nencia De Barberino

Personaje del breve poema de su mismo nombre (v.), atribuido a Lorenzo de Médicis, el Magní­fico (1449-1492). Es una figura de pastora sin ninguna novedad desde el momento que ya Guido Cavalcanti (12609-1301) ha­bía tomado de la lírica francesa ese tipo para su famosa balada Fresca rosa nueva (v.) y puesto que, un siglo después que Cavalcanti, Franco Sacchetti (13309-1400) había dado todavía mayor vivacidad a esa criatura ideal en sus Baladas (v.) y Cace­rías más conocidas.

Pero esta Nencia, sea cual fuere su origen, está caracterizada e individualizada con notable singularidad a través de la evocación que de ella hace su amante, el campesino Vallera, que la pinta con atributos muy precisos. No faltan tampoco acentos en los que la inge­nuidad llega a lo grotesco, y entonces uno se siente inclinado a aceptar la teoría de quienes ven en el poema de Nencia una parodia humorística.

Pero eso no es todo: aun cuando su figura aparezca sólo de re­chazo, con una evidencia plástica defor­mada por la elocuencia del hombre que la describe, esa pastora posee una amable autonomía, y diríase que su autor olvidó por un instante la estructura del poema para contemplar al personaje más directa­mente : de esa contemplación resulta en­tonces una figurita retratada a lo vivo, con la agudeza del observador refinado que sabe captar sus movimientos en un momento lleno de gracia y de expresión; y Nencia se nos aparece como si un destello de luz la hubiera fijado para siempre en­tre las criaturas inventadas por los poetas.

F. Giannessi