Nemo

El capitán Nemo, esto es, el ca­pitán Nadie, es el protagonista de la fa­mosa novela de Jules Verne (1828-1905) Veinte mil leguas de viaje submarino (v.) y aparece también en La isla misteriosa (v.); aunque no de los mejor logrados, es uno de los más novelescos personajes que creó aquel escritor.

Con él aparece, en la literatura de aventuras dedicada a la ju­ventud, el tipo romántico del vengador. En efecto, tras la figura del capitán Nemo se esconde un príncipe indio, que ha to­mado la decisión de vengar su patria y su pueblo, sometidos por la civilización oc­cidental, declarando por su cuenta la gue­rra a Europa. Nemo navega en un bajel submarino, el «Nautilus», y hunde a cuan­tos navíos encuentra. Como personaje vive ante todo del misterio que le rodea: en las dos novelas en que aparece, su presencia se revela únicamente a través de sus efec­tos, antes de manifestarse de un modo real.

Su personalidad está fundamentalmen­te limitada al contraste entre su carácter humanitario y el triste deber de vengan­za que se ha impuesto y que le convierte en una especie de místico del crimen. Co­nocedor de las profundidades submarinas, de vez en cuando tiene que subir a la su­perficie para hundir a un barco tal vez lleno de pacíficos pasajeros, de mujeres y de niños. De ahí nacen unos profundos remordimientos que nadie conoce ni siquiera imagina. Pero todo ello es exterior; prácticamente el capitán Nemo es un vie­jo caballero que ha sufrido mucho, que se ha dedicado a una vida de estudio, que sabe recibir muy bien a sus hués­pedes, que ayuda a sus semejantes siempre que puede y que sigue la vida de éstos después de haber renunciado a la suya.

Es, en suma, el hombre excepcionalmente dotado, pero fracasado a pesar de todo, propio del Romanticismo, y rodeado ade­más de todas las posibilidades y todos los presagios de la época científica. Ha inven­tado el submarino, pero éste es función de su mundo fallido; y en este tema consiste su verdadera e insospechada fuerza: ence­rrado en un mundo mecánico lleno de futuro, el capitán Nemo no permite a ese mundo que le arrebate un pasado exclusi­vamente suyo, que en él vive con toda intensidad: su dolor y su desgracia.

U. Déttore