Se trata de un misterioso personaje que se introduce en la trama de la novela El socio (v.) del escritor chileno Jenaro Prieto (n. en 1889), y logra convertirse en una especie de «deus ex machina». Su personalidad nos llega de una manera fragmentaria, y no conseguimos conocer totalmente su historia, ni su carácter; la primera noticia que tenemos de él es que se trata del «socio» del desgraciado Julián Pardo.
Su nombre completo es Walter Da- vis, «era inglés, original y de sentido práctico… y viajaba en esos momentos a Boli- via». Millonario caprichoso, mister Davis decide ayudar a Pardo; los consejos del inglés, gran financiero, conocedor del juego de la Bolsa, harán que aquél consiga elevarse a una acomodada posición. La sociedad chilena admira en el misterioso personaje no sólo su inteligencia sino también su bondad, puesta claramente de manifiesto en el apoyo a Julián Pardo, su socio en la «Davis y Cía. Corredores».
Pero mister Davis no es todo virtudes, tiene también sus pequeños y grandes defectos: le gusta divertirse, es vengativo y sus favores acaban por convertirse en una tortura; adivinamos en él a un gran egoísta, que sólo piensa en satisfacer sus caprichos, y para el cual todo es un juego, la caridad, el amor, la ruina o la felicidad de una familia, el duelo, incluso el asesinato. Una mujer le apostrofará ante su socio: «jEs fácil pedir calma a una mujer honrada a quien se burla y se la engaña y se la deja abandonada…, con un hijo!… Yo ‘haré el escándalo’, yo iré a los tribunales…, él me prometió una casa de dos pisos».
Julián Pardo será su víctima preferida; se interpondrá entre^ él y su familia, entre él y su amante, hará desaparecer su personalidad, y su ayuda se convertirá en una soga alrededor del cuello de Pardo. Decidido a romper la sociedad, Julián lo anuncia en los periódicos, pero la réplica injuriosa de mister Davis — «¡ Una provocación que no puede tolerársela ningún hombre!» — le obliga a desafiarlo. Tiene efecto el duelo y el inglés resulta herido.
A partir de este momento Davis empieza a apretar la soga: la sociedad entera se lanza sobre Julián — «¡El tal Pardo es un canalla! ¡No había motivo para el duelo… y hay que ver que no le debía al otro su fortuna!»—; perseguido por su socio; se arruina, muere su hijo, es abandonado por la esposa y finalmente cae asesinado por el insaciable mister Davis. «Se sabía, pues, el nombre del culpable; faltaba sólo dar con él»; pero el inglés desapareció misteriosamente, tal como había llegado; la policía no encontró el menor rastro. Walter Davis, personaje eterno, ser miserable y grotesco, hipócrita y cruel, vaga aún por algún desconocido país.
S. Beser

