Martín Krpan

Protagonista de la na­rración de su mismo nombre Martín Krpan de Vrha (v.), del escritor esloveno Fran Levstik (1831-1887), Martín Krpan de Vrha es una de las expresiones más positivas del espíritu eslavo: el hombre que, consciente de su propia fuerza y dignidad, se halla resuelto a luchar por sus derechos, aun cuando éstos permanezcan al margen de las leyes oficiales.

Generoso y leal aun en el desprecio de éstas como un Robin Hood (v.), poderosísimo y, no obstante, de espí­ritu sencillo cual un Morgante (v.), posee, además, un primitivismo salvaje y un sen­tido elemental de la aventura que hacen de él un personaje típicamente eslavo. Su vagabundeo no constituye una consciente búsqueda de lo desconocido, sino una genuina forma de vida; lleva el peligro en su misma sangre, y en tan íntima unión que cuando se topa con él apenas se da uno cuenta de ello. El emperador Juan quiso darle como esposa su propia hija, luego que Martín hubo salvado al Imperio dan­do muerte al gigante Brdavs; Martín, sin embargo, que lleva siempre en la mente a su hermosa Marieta, muerta tiempo atrás, y a quien abruma el lujo de la corte, re­chaza el ofrecimiento.

En ello puede pa­rangonarse a tantos héroes rurales, desde Till Eulenspiegel (v.) a Bertoldo (v.); no obstante, y aun cuando siempre a punto de preferir la simplicidad a la complica­ción, Martín carece de la malicia consciente de aquéllos: es una genuina figura de un pueblo apenas rozado por la civilización occidental y que mantiene pura en su alma la independencia de una vida vagabunda.

U. Urbani