Protagonista del relato de su nombre (v.), de Honoré de Balzac (1799- 1850). Gobseck es un usurero, hijo de un holandés y de una judía; en las colonias de la India, y en largos viajes por el mundo, especulando y comerciando, a veces en relación con los piratas, se ha apoderado de él la pasión del oro, que habrá de dominarle hasta la extrema vejez.
Balzac nos lo presenta, precisamente cuando es ya anciano, y el oro sólo le sirve para satisfacer una profunda obsesión: en la sombra, casi en una covacha en la que guarda sus presas, Gobseck vive en el corazón de París, como una araña en el centro de su tela y se nos aparece como una más entre las terribles figuras simbólicas de la sociedad moderna, dominada por la fuerza del dinero. El usurero toma, en cierto modo, el aspecto de un mago, dentro del círculo de una inagotable codicia, de la que es a la vez víctima y tirano.
A la familia Gobseck pertenecen Sara y su hija Ester, ambas cortesanas en París; la segunda, que amó sinceramente a Luciano de Rubempré (v.) y hubo de verse luego sometida a los turbios designios de Vautrin (v.), es uno de los personajes principales de la novela Esplendores y miserias de las cortesanas (v.), del propio Balzac.
F. Neri

