Nacido el 8 de octubre de 1809 en Bonn y m. el 28 de agosto de 1845 en Hunshoven, cerca de Geilenkirchen. Era hijo de un comerciante y estudió en su ciudad natal. Fue auditor del jurado de apelación en Colonia, y luego canciller del tribunal de Geilenkirchen.
Debe su fama a una afortunada poesía patriótica: No lo tendrán el libre Rin alemán (v.). En la pasión nacionalista provocada por las pretensiones francesas sobre el Rin, el canto de Becker, publicado en 1840 en Trierer Zeitung y aparecido luego nuevamente en casi todos los periódicos de alemania, alcanzó un gran éxito, no muy de acuerdo con el valor intrínseco de la composición, y provocó, de Arndt a Schneckenburger, una verdadera floración de poesías patrióticas sobre el citado río; y fueron tantos los compositores entregados a ponerle música, que Gutzkow difundió un epigrama en el cual se decía: «No será suyo, no, mientras no se encuentre una melodía para el canto de Becker».
Sin embargo, no faltaron tampoco los detractores; así, por ejemplo, Heine, que en alemania, cuento invernal (v.) calificó a la poesía en cuestión de «estúpida y execrable». El éxito indujo al incauto poeta a publicar en 1841 un repertorio de composiciones líricas; no obstante, el desengaño experimentado en tal ocasión fue tan grande que llevóle, en sus últimos años, a una vida desordenada.
M. Spagnol
