Nació en Nápoles el 20 de septiembre de 1862 y murió en Sorrento el 20 de abril de 1943. A los dieciocho años ingresó como reportero en U corriere del mattino, uno de cuyos directores, Federico Verdinois, intuyó el valor de Bracco, quien, sin embargo, carecía de formación literaria.Pasó luego a Il corriere di Napoli en calidad de cronista. Inició sus actividades teatrales con algunas piezas en un acto, llenas de agudeza y garbo.
Con Una mujer (1893, v.), obra de tono romántico, empezó Bracco a cultivar el drama. Siguieron Maschere (1893), Infedele (1894, Il trionfo (1895), Don Pietro Caruso (1895, v.) y La fine deir amore (1896); a la penúltima de estas obras debe singularmente el autor su fama en el extranjero. Más tarde aparecieron, entre otras, La pequeña fuente (1905, v.) y El pequeño santo (1909, v.). Así como en los dramas anteriores resulta influido por Ibsen y Curel, en este último Bracco se adelanta al «teatro del silencio» e intenta el desdoblamiento del personaje en la realidad y en el subconsciente.
Entre las piezas cabe citar Ll’uocchie cunzacrate (1916, v.), traducida al italiano y a muchas lenguas extranjeras. Por su oposición al fascismo, durante este régimen el autor vio prohibida la representación y la publicación de sus obras.
G. Galassi Beria
