Francesco Bracciolini

Nació el 26 de no­viembre de 1566 en Pistoia, donde murió el 31 de agosto de 1645. Tras haber estudiado le­yes, a los veinte años marchó a Florencia e ingresó en la Academia Florentina, don­de leyó varias composiciones poéticas, al­gunas de ellas, como El amoroso despecho (v.), publicadas más tarde. Ganóse allí la amistad del cardenal Maffeo Barberini — el futuro papa Urbano VIII—, quien le pro­tegió siempre.

Tras haber servido a otros personajes, acompañó en calidad de secre­tario a su protector, nombrado nuncio apos­tólico en Francia. Por aquel entonces pu­blicó una primera parte del poema De la Cruz reconquistada (v.). En 1605, cuando la candidatura de Barberini al papado parecía declinar, Bracciolini abandonó al cardenal y se re­tiró a Pistoia; ello le atrajo las críticas de Tassoni, con quien tuvo otras controversias al publicar, en 1618, Las burlas de los dio­ses (v.), por cuanto el adversario alegaba la prioridad de El cubo robado (v.), obra todavía no publicada, pero ya cono­cida.

Bracciolini ensalzó en un poema la elevación al solio pontificio de Urbano VIII, quien situóle junto a su pariente, el cardenal Antonio Barberini. Más tarde escribió en Roma varias composiciones de carácter épico-re­ligioso, como Roccella espugnata (1630) y La Bulgheria convertita (1637). Dejó también algunas tragedias de estilo clásico.

P. Onnis