Pepita Jiménez, Juan Valera

El jo­ven seminarista Luis Vargas vuelve a su pueblo natal para pasar unas vacaciones antes de ordenarse definitivamen­te sacerdote. Allí conoce a Pepita Jiménez, joven, bella y piadosa viuda, prometida al padre de Luis, Don Pedro. Con la frecuencia de su compañía nace en Luis, una pa­sión hacia Pepita que él considera pecaminosa.

Es por eso que se dispondría partir cuanto antes del pueblo. Pe­pita, que también lo ama, se fingirá enferma y hará que él le declare su amor. Finalmente Luis confesará sus in­tenciones a su padre. Para su sorpresa, Don Pedro con­fiesa, a su vez, que conocía hacía tiempo esos sentimien­tos entre Luis y Pepita, y que nunca se opondrá a ellos, pues los considera naturales. La novela está dividida en dos partes; la primera de ellas la forman las cartas de Luis a un tío suyo, León.