Las Afinidades electivas, J.W. Goethe

El matrimonio feliz entre Eduard y Charlotte se rompe con la llegada al castillo de dos jóvenes, Ottilie y el Capitán. Día tras día las relaciones entre los perso­najes parecen discurrir ineluctablemente, según combi­naciones parecidas a las que se dan entre los elementos químicos. Charlotte se siente atraída por el Capitán y Eduard, por Ottilie. Nace de los dos esposos un niño, que la maliciosa suerte quiere que se asemeje en el rostro al Capitán y en los ojos a Ottilie. El niño perece ahoga­do a causa de una fatal distracción de Ottilie que, tras­tornada, quiere regresar al colegio. Eduard consigue di­suadirla, pero para entonces Ottilie ha renunciado ya a vivir y, paulatinamente, se va apagando. Eduard, consu­mido por la nostalgia y por el dolor, no la sobrevive. Los dos amantes son sepultados, el uno junto a la otra, en la capilla del castillo.