[El torrente de los reyes]. Importante obra histórica de la India en que, dicho sea de paso, el contenido histórico — como solemos concebirlo los occidentales — falta casi totalmente. Faltan, en efecto, en la literatura hindú escritos dedicados a la narración crítica de los acontecimientos humanos y se cuentan en cambio algunos textos literarios en los cuales poesía e historia van juntas y el elemento divino y maravilloso se une y se suelda con el humano.
Y es poeta e historiador a un tiempo, Kalhana, autor del Rajatarangini, nacido en Kashmir alrededor del año Í100. Su voluminoso poema histórico, dividido en ocho extensas partes con un conjunto de 7.826 estrofas, fue compuesto a mediados del siglo XII: es una crónica de los reyes del Kashmir desde los tiempos más antiguos hasta la época del autor. Las intenciones de este hombre, dotado de excelentes virtudes poéticas y además culto y muy versado en cuestiones de política, se manifiestan en algunas felicísimas y significativas estrofas iniciales de la Rajatarangini : «¿Quién podrá poner ante los ojos el tiempo pasado sino los poetas, que, semejantes al Creador, son capaces de crear cosas bellas?… Merecedor de alabanza es el poeta excelente cuya palabra, como la del juez, está inmune de amor y de odio».
En él predomina la mentalidad del poeta, y por añadidura de un poeta hindú, sobre la del historiador, en algunos pormenores que no merecen crédito, como el de un soberano que, según él, reinó lo menos 300 años, y en no pocos mitos y leyendas antiguas que Kalhana acoge en su obra y son exuberantes en elementos indígenas tradicionales absolutamente fantásticos. Pero el alma de Kalhana demuestra su nobleza en sus juicios francos y sinceros sobre los grandes personajes, hombres y mujeres, que figuran en su extensa narración, de algunos de los cuales hizo elogio, mientras a otros, en cambio, censuró severamente, y se transparenta en muchos pasajes de la Rajatarangini una marcada tendencia moralizante del autor, el cual se atuvo, al redactar su obra, a un metódico estudio de materiales, como obras más antiguas sobre el Kashmir, inscripciones, tablas genealógicas, monedas, monumentos, etc.: desde este punto de vista, Kalhana se nos muestra como un erudito particularmente estudioso de la antigüedad.
La Rajatarangini es, en conjunto, una obra meritísima que, con sus cuadros de vida real captada en sus más diversas manifestaciones, proporciona datos interesantes sobre la religión, el derecho, la administración estatal y acerca de muchos usos y costumbres de la India, particularmente en los siglos XI y XII. Trad. al inglés de M. A. Stain, 2 vol. (Westminster, 1900).
M. Vallauri

