Obra del escritor español Cristóbal Lozano (1609- 1667). Sus obras en prosa son asceticohistóricas, historicolegendarias y narrativas. Sus poesías líricas son religiosas y profanas. Los Reyes Nuevos de Toledo se compusieron, dice, para ser agradecido: «a fuer de su capellán con aquellos… Príncipes que con renombre de Reyes Nuevos yacen sepultados en su real Capilla de la Santa Iglesia de Toledo».
Sus fuentes principales, según Entrambasaguas, son las tres historias de Toledo más populares entonces (la del conde Mora, la de Alcocer y la del doctor Pisa); las historias de Julián del Castillo, Jiménez de Rada y Mariana, y el Memorial de algunas cosas notables de Toledo, por Luis Hurtado de Toledo, escrito para Felipe II en 1570. Entre sus leyendas figuran la del rey don Rodrigo y Cueva de Hércules; la de los amores de Galiana y Carlomagno (que aparece en la Crónica General y en La gran conquista de Ultramar); la del nacimiento de don Pelayo (que está en la Crónica Sarracina, de Corral); la del casamiento de la infanta doña Teresa, hija de Bermudo II, con un moro, tomado de un antiguo romance, y la aparición de la Virgen a San Ildefonso en la catedral de Toledo para entregarle la casulla. Lozano, que recogió muchas leyendas españolas, influyó notablemente en los escritores románticos, sobre todo en Zorrilla y Espronceda.
C. Conde

