Los Pioneros o Las Fuentes del Susquehanna, James Fenimore Cooper

[The Pioneers, or The Sources of the Susquehanna]. Novela de fondo his­tórico («a descriptive tale», la llama el au­tor en el subtítulo) del norteamericano James Fenimore Cooper (1789-1851), aparecida en 1822, después del Espía (v.), que había obtenido gran éxito y que en seguida se hizo popular.

Ésta fue cronológicamente la primera novela de los Leather-Stocking Ta­les (literalmente: narraciones de los «calzones de cuero», refiriéndose a la primitiva indumentaria que pioneros y cazadores usa­ban en su lenta penetración hacia las re­giones centrales y occidentales del gran continente). En ella se hallan todos los ele­mentos e ingredientes necesarios para este género de literatura que muchos conocen a través del todavía más popular El último de los mohicanos (v.). También aquí aparece un «último mohicano», o sea el último de los pieles rojas del interior del estado de Nueva York, que muere después de haber prestado inapreciables servicios al viejo comandante Effingham, héroe legitimista de las luchas de Secesión.

El sobrino de éste asegura que le ha sido robada su fortuna hereditaria por el juez Marmaduke Temple, puritano, secesionista y gran jefe de una empresa colonizadora junto al lago Otsego, en las fuentes del río Susquehanna, en los montes Alleghany. Hacia el final de la obra se des­cubre que Temple había administrado los terrenos a nombre y por cuenta de Effing­ham, después de la desaparición de éste, y que no había sido traidor a la amistad que le unía con esta familia, aunque mili­taran en campos opuestos; y la hija de Temple y el hijo de Effingham coronan con su matrimonio una intriga sentimental que se desenvuelve a través de toda la novela. La figura más viva del libro es sin duda la del «leather – stocking» Natty Bumppo que, después de haber combatido a las ór­denes del viejo Effingham en su juventud, se hizo cazador y durante treinta años vi­vió vagando por los bosques y continuó asistiendo a su viejo comandante.

Más de una vez, en la novela, salva la vida a la joven Temple, y al fin, cuando ésta y su marido tratan de ofrecerle un cómodo refu­gio para su vejez, rehúsa y torna al bos­que, hacia el lejano oeste, donde se encuen­tran todavía ciervos y nutrias y osos para cazar, con sus perros y su escopeta. El am­biente de los pioneros, y las condiciones de vida de la pequeña comunidad sobre la tierra recientemente arrebatada a los bos­ques, en buena parte se basan en los re­cuerdos de la juventud de Fenimore Cooper, y tienen sin duda valor de documentación histórica.

C. Pellizzi

Es preciso dejar dé lado todas las impa­ciencias que la irrealidad de estas cosas puede provocar, aceptarlas como una espe­cie de mito apasionado. En efecto, las cosas de Cooper, descabelladas con ‘respecto a la realidad, si se consideran como manifesta­ciones de un profundo deseo subjetivo son, a su modo, reales, y hasta proféticas. (D. H. Lawrence)