Jürg Jenatsch, Conrad Ferdinand Meyer

Novela histórica del poeta suizo Conrad Ferdinand Meyer (1825-1898), publicada en 1876. Su figura central es el complejo y contradictorio Jürg Jenatsch, párroco protestante y jefe de los protestantes en los Grisones.

Miembro del famoso tribunal de Thusis, que pronunció sangrientas condenas contra los católicos, se ve obligado, cuando los católicos, ayu­dados por los españoles, llevan ventaja, a abandonar su parroquia. Por haber to­mado parte con algunos otros en la muerte del jefe del partido católico Pompeius de Planta, padre de Lucrecia, su amiga de in­fancia, verá su casa devastada por los es­pañoles y su mujer asesinada por su pro­pio hermano; huye entonces a Mansfeld en alemania para tomar parte en la guerra. Cuando llega a ser jefe de la república ve­neciana en Dalmacia, ocultamente se pone de acuerdo con los franceses y luego de obtener la ayuda del duque Rohan, con su ejército, vuelve victorioso a su patria, pero cuando la independencia que Rohan había prometido a los suizos no es reconocida en París, Jenatsch, con la colaboración de Lu­crecia, que se encuentra en Milán y que a pesar de sus delitos le ama, entra en tra­tos con los españoles. El duque Rohan es hecho prisionero y su ejército se ve obli­gado a retirarse. Aunque Jenatsch se con­vierte al catolicismo, los secuaces de Planta no renuncian a la venganza; y durante un baile de máscaras en Coira, lo atacan para matarlo.

Lucrecia, que impulsada por su amor había ido a advertirlo, cuando ve que Jürg la considera sólo como un instru­mento, deja prevalecer en ella el espíritu de venganza, y lo mata. Meyer presenta en su héroe casi una encarnación del espíritu suizo y su devoción a la causa de la patria; y éste permanece como tema principal, aun­que se introduzca otro motivo más indivi­dual: el deseo de Jürg de vengar a su mu­jer. Igualmente compleja es la figura de Lucrecia, que ama a Jürg, y le salva de las manos de sus asesinos para matarle ella misma después. A pesar de algunas frac­turas y lagunas en el desenvolvimiento, esta obra constituye una de las novelas alemanas históricas más vitales del siglo pasado por la veracidad de su ambiente, a menudo evocado en escenas que tienen verdadera grandiosidad, y por el estudio de cada uno de los personajes, a pesar de que se pueda descubrir aquí y allá alguna reminiscencia de Víctor Hugo. Particular­mente, en la historia de la literatura de la Suiza alemana, esta novela, abundante en personajes y densa en acontecimientos, con­serva su importancia.

A. Feldstein