[Historia de regibus Gothorum, Vandalorum et Sueborum], Obra histórica de San Isidoro de Sevilla (570?-636), relacionada con su Crónica (v.); comprende la historia de los visigodos, ordenada cronológicamente según la sucesión de los respectivos reyes, y a la vez de los reinados de los emperadores romanos, hasta la muerte de Sisebuto (621) y, en algunos manuscritos, hasta el quinto año del reinado de Suintila. En dos breves apéndices son tratadas la historia de los vándalos y la de los suevos. Análogas a las Crónicos de Próspero, de Víctor Tunnunense y de Orosio, estas Historias se distinguen por un particular espíritu nacionalista que induce a San Isidoro, aunque él sea de origen romano, a concebir la historia de los godos completamente separada e individualizada, y le inspira admiración por sus gestas gloriosas. Justamente conocido es el inspirado elogio de España que sirve de introducción a la obra («el país más bello de todos los países», «perla y ornamento del universo»), y asimismo, dictada con el mismo espíritu, la alabanza de los godos, los «fuertes» por excelencia, como, según San Isidoro, expresa la etimología de su nombre, vencedores de Roma y autores de la independencia española. El estilo y la lengua, como en las demás obras de San Isidoro, son los característicos de la literatura hispanovisigótica de su tiempo. Predominan las oraciones breves, unidas por procedimientos retóricos tales como el paralelismo, la anáfora, la rima, las largas series en las que la misma idea está repetida en formas distintas. Con las obras de Orosio, Sidonio Apolinar y Jordanes, la Historia de San Isidoro constituye una de las fuentes más importantes para el estudio de la historia de los visigodos.
E. Pasini

