Ekkehard, Una historia del siglo X, Joseph Viktor Scheffel

[Ekkehard, cine Geschichte aus dem zehnten Jahrhundert]. Novela publicada en 1855, sa­cada de una vieja crónica del antiguo con­vento de San Gall, conservada en los Marmmenta Germaniae histórica. Se trata de una novela histórica llena de vida y de huma­nidad, documentada con notas eruditas que indican sus fuentes. Ekkehard, monje que vivió en alemania en el humanístico si­glo X, autor del Walthario, es en la novela, y fue en la realidad, un apasionado inves­tigador de Virgilio.

Es también figura his­tórica, si bien retratada con mucha liber­tad, Edvigis la orgullosa duquesa de Suabia que encontrando a Ekkehard, hermoso y sabio joven, en una visita al convento de San Gall, se lo pide al abad en lugar de los tesoros que le ofrecen, para tenerle como maestro. El monje la sigue muy a su pesar porque teme perder su paz benedic­tina. Y en efecto los presentimientos se realizan y, sin apenas darse cuenta, se deja seducir por la duquesa y sucumbe a la tentación. Pero en el preciso momento en que la pasión estalla y va a cometer el acto insensato, es sorprendido por un monje que precedía a la comunidad solemnemente ve­nida para llevarse al hermano. Encarcelado y en espera del terrible juicio de Dios, Ekkehard, que siente latir en él la vida, no puede soportar la idea de la tortura que le espera y se deja convencer por Praxeis, la esclava griega de la duquesa, y huye.

Entonces encuentra asilo en lo alto de un monte donde unos pastores le acogen gozo­sos y lo eligen por su padre espiritual. En contacto con la ruda naturaleza alpestre y con las sencillas almas de los montañeses se cura de su mal de amor. Y he aquí que en el alma conmovida y turbada de este virgiliano despiertan los recuerdos de las antiguas leyendas germánicas y Ekkehard siente, como un antiguo bardo, al son del arpa, cómo brotan sus cantos y compone el poemita épico Waltharius manufortis; ello ofrece a Scheffel el pretexto para dar una bella traducción alemana del antiguo poe­ma germánico redactado en latín. Esta es la trama, en la cual se insertan todos los demás elementos: el ambiente histórico- psicológico que muestra el paso del anti­guo paganismo germánico aún latente al Cristianismo, con las descripciones de anti­guos ritos paganos en los bosques, de bru­jerías y de magias.

Es el ambiente guerre­ro que hace empuñar a los monjes la espa­da contra los hunos en defensa del duca­do de Suabia. No faltan tampoco episodios idílicos de pastores enamorados; pero la mu­jer, lejos de caer en lo sentimental, se mantiene dentro del canon de la mujer fuerte germánica que afronta peligros y fa­tigas para libertar al hombre amado de su prisión de los hunos. Uno de los princi­pales méritos de Scheffel consiste en la des­cripción de paisajes, más que sentida, vi­vida en lo más profundo de su alma.

Cada peña, cada almenado castillo, cada selva, cada prado florido, están formados de piedra verdadera, de verdaderos árboles, de ver­dadero verdor; la transformación poética ocurre en el amor del poeta por los lugares que él hace revivir. Scheffel puede considerarse, por la precisión histórica llevada hasta los más insignificantes detalles, como un continuador de Arnim y, por su sentido de la naturaleza, de Brentano; pero supera a aquél por la proporcionada construcción de la novela, y se diferencia de éste por la interpretación del paisaje, que Scheffel sien­te como parte integrante de la vida de sus personajes. Una segura vivacidad de la na­rración y fluidez del estilo han perpetuado hasta hoy la popularidad del Ekkehard. Trad. italiana de A. Treves (Milán, 1939).

G. Federici Ajroldi