Es una de las mayores obras históricas bizantinas, debida a Teófanes Confesor, que vivió en Constantinopla, aproximadamente entre los años 760 y 818. La obra fue compuesta entre 810 y 814 y enlaza con la de su amigo Jorge Sin- celo, que quedó incompleta. Narra, pues, los hechos a partir del año 284 (en el que se paró Sincelo) hasta la caída del emperador Miguel I Rangabé (813). Es muy notable por la exactitud de su información, por su objetividad, por su estilo simple y claro; por esto fue la fuente predilecta de casi todos los cronistas posteriores. De esta obra se hizo una refundición libre en latín, que a partir de un punto determinado se convierte en traducción, obra del bibliotecario papal Anastasio, compuesta entre 873 y 875, que gozó de gran predicamento en la historiografía occidental. Merece también mencionarse el sistema ingenioso de tablas sincronísticas inventado por Teófanes. El lenguaje es más de carácter popular de lo que acostumbró a ser en autores posteriores. Bajo el título de Teófanes continuado es comúnmente conocida la continuación de los sucesos hasta el año 921, debida a varios autores, en su mayor parte anónimos (la biografía de Basilio I es obra de su sobrino Constantino VII), obra muy inferior a su modelo, incluso por su tono panegírico hacia los emperadores de la dinastía macedónica.
R. Cantarella

