Cronografía de Malala

Obra bizantina del retor Juan Malala, nacido en Antioquía de Siria en el siglo VI. Es la primera crónica de tipo bizantino, producto eminentemente popular que poco a poco suplanta a la historia y la susti­tuye con su carácter genérico, enciclopédico, fantástico y episódico.

Es típico el papel central que en ella tiene la historia sagrada y eclesiástica, en torno a la cual se agrupan los acontecimientos profanos. Nada o casi nada se sabe del autor, cuya identidad dista mucho de ser segura, al paso que su obra, en 18 libros, nos ha llegado íntegra, excepto una laguna al principio y otra al fin. Pue­de dividirse en tres partes: la primera es un compendio de historia universal desde Adán hasta el emperador Zenón; la segun­da trata exclusivamente de la ciudad de Antioquía y de hechos contemporáneos del autor; la tercera, limitada al final del úl­timo libro, hace de Bizancio el centro de la narración. La parte conservada llega has­ta 563, mientras que parece probable que el autor quería llegar hasta 574. La exposi­ción, llena de rarezas y curiosidades de toda suerte, revela un profundo desprecio hacia el paganismo, cuyos mitos, sin embar­go, son explotados con fines apologético-cristianos, una acentuada tendencia monofisista y una increíble ignorancia histórica.

Escrita en lengua vulgar, esta crónica es de una excepcional importancia como pri­mer documento literario del idioma del pueblo y como testimonio de la profunda decadencia de la cultura, y de la predilec­ción, ampliamente difundida, por las no­ticias más absurdas, propias para suscitar el morboso interés del público: buena prue­ba de ello es la enorme difusión que tuvo, además de las traducciones y de los extrac­tos que de ella se hicieron durante mucho tiempo, especialmente en las lenguas es­lavas.

C. Boson