Crónica de la Moldavia, desde el Príncipe Dabija hasta el Príncipe Maurocordato, con un Prefacio y Cierto Número de Noticias Transmitidas de Hombre a Hombre y no Escritas en las Crónicas, de Ion Neculce

[Letopiseful Moldovii, de la Dabija Vodá pana la loan Vodá Mavrocordat cu o precuvantare si o sama de cuvinte ce sant auzite din om in om si in letopisete nu sant scrise]. Obra histórica, publicada en 1845, de Ion Neculce (1672-1745), antiguo boyardo rumano que participó activamente en la vida de su país como «spátar» y «hatman» (jefe del ejér­cito) y, en el séquito del príncipe Demetrio Cantemir, tomó parte en la guerra de Pedro el Glande de Rusia contra los turcos. Esta crónica, que comprende los acontecimien­tos desde 1662 hasta 1743, es la exposición de hechos contemporáneos a la vida del autor.

En la colección de anécdotas que precede a la parte propiamente histórica, se exponen tradiciones y leyendas sobre los antiguos príncipes de Moldavia y, en ellas, se han inspirado las mejores poesías de la literatura rumana moderna. En el prefacio, Neculce afirma haber obtenido de diversas fuentes la parte de la Crónica que llega hasta el príncipe Ducas «el Bátrán» (el viejo), y que para el resto se sirvió de su conocimiento personal de los hechos. Éstos se narran, no sólo limitándose a la Molda­via, sino encuadrándolos en la historia in­terna de Europa y hasta en la de Asia. Escritor de limitada cultura, rico en buen sentido y recto pensamiento, concreta su juicio sobre hechos y personajes en retra­tos característicos, en expresiones pictóri­cas, y en figuras materiales, que resultan particularmente evidentes cuando se trata de enemigos. A los tártaros se les llama «lobos depredadores» (apucátori) y a los griegos se les cubre de desprecio y de ri­dículo por su naturaleza vil y por el mal que han hecho a Rumania. Los príncipes de Moldavia están juzgados más o menos bre­vemente y con imparcialidad, de tal mane­ra, que ni aun el afecto por Demetrio Can­temir le impide juzgar el mal comporta­miento del príncipe Antich, perteneciente a esta familia. La hermosa lengua arcaica, fuerte, pura y popular, está llena de color y es rica en expresiones de gran evidencia en su simplicidad.

G. Lupi