Conspiración de los Iguales, Llamada de Babeuf, Filippo Buonarroti

[Conspiration des Égaux, dite de Babeuf]. Obra histórico-polémica en dos volúmenes de Filippo Buonarroti (1761-1837), revolucionario italiano emigra­do a Francia. Esta historia fue publicada en 1828. Buonarroti, que había participado en el complot y había sido condenado co­mo uno de los principales cómplices por la Alta Corte de Justicia de Vendóme (1797), mantuvo una promesa hecha a Babeuf des­pués de la lectura de su sentencia de muer­te. Precede a la narración una rápida mirada a la historia de la Revolución Francesa, en la que el autor, y con él los Iguales, vie­ron el «sistema de la igualdad» ahogado por el «sistema del egoísmo», hasta que, eliminados sucesivamente los partidos que se oponían a la marcha hacia la igualdad, el ideal revolucionario triunfó con Robespierre. La muerte del tribuno detuvo el movimiento hacia una total justicia social, abriendo paso a la reacción. La exaltación de Robespierre y el retorno a la constitu­ción de 1793 fueron el santo y seña de los demócratas durante el régimen del Termidor y del Directorio, y formaron el pro­grama mínimo de los Iguales, promovido por el «Tribuno del pueblo», por Babeuf y por el club del Panthéon.

Cerrado el club del Panthéon se formó alrededor de Babeúf un comité secreto (30 de marzo de 1796) para preparar la rebelión. Su fin iba más allá de la constitución del 93 y de las mis­mas ideas de Robespierre, proponiéndose una ordenación comunista de la nueva Re­pública de los Iguales, cuyos principios de­rivaban en parte de los escritos utópicos desde Platón a Morelly, y en parte de la experiencia de la Revolución en su última fase. La denuncia de un espía provocó la detención de los conjurados y un clamo­roso proceso en el que ellos siguieron haciéndose apóstoles de sus ideas. Buonarroti dedica muchas páginas a los planes de la conspiración, que son expuestos con un or­den que hace surgir la duda de una ela­boración posterior del sistema, al que el autor quiso dar el encanto de una tradición heroica. De todos modos la popularidad de Babeuf derivó en gran parte del libro de Buonarroti, que alimentó la propaganda de­mocrática después de 1830, reanimando la tradición revolucionaria, y que, divulgándose entre los obreros, contribuyó a los pri­meros conatos del movimiento proletario.

Debido a esto ha quedado como un texto clásico de la literatura socialista, y fue pu­blicado sucesivamente, de 1830 a 1923, en varias ediciones o reducciones francesas, una inglesa, una alemana y una rusa. Su sistema está lejos del materialismo de co­rrientes posteriores, por su base esencial­mente moral, y se distingue de las utopías anteriores, ya por ser fruto de una expe­riencia histórica vivida, ya porque plantea el problema industrial y la organización so­cial del trabajo. También el estilo límpido y elevado contribuye a dar un notable pres­tigio literario a la obra. Por lo que respecta a la historiografía de la Revolución Fran­cesa, la síntesis introductiva aventaja a las más modernas interpretaciones, y fue apre­ciada de una manera especial por Mathiez y sus continuadores.

P. Onnis