Cartas y Discursos de Oliverio Cromwell, Thomas Carlyle

[Oliver Cromwéll’s Letters and Speeches]. Extensa obra histórica de Thomas Carlyle (1795-1881) publicada en 1845, y, en una tercera edición definitiva, en 1849. El autor deja hablar a los documentos: las cartas de Cromwell (259) y sus discursos (18), acompañándolos con un detallado co­mentario que ocupa al menos la mitad de la obra. En la introducción, Carlyle, después de haber hablado de la familia Cromwell, de la juventud de Oliverio, de su adhesión al calvinismo, de su ingreso en el Parla­mento (1628), de los acontecimientos con­temporáneos ingleses y europeos, en los cua­les domina el conflicto entre catolicismo y protestantismo, expone el método seguido por él en la publicación, y hace notar que las cartas de Cromwell tienen más carácter práctico que literario, haciendo la apología de los puritanos, entusiastas y, en su opi­nión, sinceros. En la primera parte, que nos lleva hasta el año 1642, o sea hasta el prin­cipio de la guerra civil, el relato empieza a alternar con los documentos. Después de haber referido los principales hechos que condujeron a la primera guerra civil, se narran los acontecimientos de ésta (parte II, 1642-1646). Mientras sigue la guerra, Crom­well ve reunirse a su alrededor un número cada vez mayor de hombres abnegados, los famosos «Round heads» («cabezas redondas») que el 2 de julio de 1644 se distinguen en la sangrienta batalla de Marston Moor.

Del mismo año son tres discursos a la Cámara de los Comunes, de los que se conservan fragmentos. Ascendido por Fairfax, general en jefe del ejército del Parlamento, a co­mandante en jefe de la caballería, Cromwell toma parte en la decisiva victoria de Naseby (14 de junio de 1645), de la que habla en una carta escrita aquella misma tarde al «Speaker» de los Comunes. Siguen otras epístolas, que interesan a la última fase de la primera guerra civil. Al intervalo entre ésta y la segunda se refieren los documentos y relatos de la tercera parte, que proyectan su luz ya sobre las peripecias de Carlos I, ya sobre las diversas tendencias de la nación y el Parlamento, ya sobre . los crecientes desacuerdos entre éste y el ejército. Es im­portante el manifiesto firmado por Fairfax, Cromwell, Ireton y otros, y la relación de una reunión de plegarias celebrada en Windsor por los jefes del ejército casi la víspera de la segunda guerra civil. Declarada la guerra, vuelve a empezar para Cromwell la vida de campaña. Las cartas de la IV parte abarcan desde el sitio de Pembroke hasta la condena de Carlos I, cuya ejecución Car­lyle pretende justificar. En la V parte (cam­paña de Irlanda, 1649) leemos la larga «de­claración del Lord Lugarteniente de Irlanda (Cromwell) para desengañar a las personas seducidas». Es una altiva respuesta a las declaraciones y actos de los prelados y el clero católico de aquella desdichada isla. La VI parte (campaña de Escocia, 1650-51) contiene, además de cartas y proclamas, las páginas en que Carlyle relata las batallas de Dumbar (3 de septiembre de 1650) y Worcester (3 de septiembre de 1651). Di­suelto el Parlamento Largo (20 de abril del año 1653), Cromwell convoca, el 6 de junio, aquella especie de Asamblea Constituyente que fue el llamado Parlamento Corto (par­te VII, 1651-53).

Disuelta a su vez esta asam­blea a fines de año, Cromwell toma el títu­lo de Lord Protector de Inglaterra, Escocia e Irlanda. La parte VIII (1654-55) contiene textos relativos al primer Parlamento del Protectorado. Las cartas son pocas : en cam­bio hay tres largos e importantes discursos: uno acerca de los problemas de la política exterior, de hacienda pública, etc.; un se­gundo, en el que el Protector declara no querer ser discutido por el Parlamento «li­bre», y un tercero, donde explica las razones por las que debe disolverlo. La IX parte (1655-56) se titula de los «Mayores Genera­les» nombrados por Cromwell — quien ha empezado a gobernar sin Parlamento — para regir los diez distritos en que ha dividido a Inglaterra. El nuevo Parlamento se abre el 17 de septiembre de 1656 durante la guerra con España, con uno de los más largos dis­cursos del Protector. Este segundo Parla­mento del Protectorado es el tema de la X y última parte (1656-58). A una carta ins­pirada en la fe puritana, dirigida a las auto­ridades de Newcastle, sigue otra a Mazarino, relativa a las disensiones entre Carlos Estuardo y su hermano. La primera — dice Carlyle — apunta a las eternas alturas; la segunda, a los abismos del Tártaro: los dos extremos entre los que debe transcurrir la vida, lo más prudentemente posible. Siguen, otras epístolas y trece discursos parlamen­tarios. En varios de éstos Cromwell rechaza el título de rey. El último (4 de febrero de 1658) se refiere a la disolución del Parla­mento. Se habla luego de los últimos días de Cromwell, exaltando su grandeza y disipan­do acusaciones ampliamente difundidas con­tra él. El autor de los Héroes (v.) creía que la biografía era la esencia de la historia y esto explica el carácter predominantemente biográfico de su libro. Es indudable que ilu­mina el aspecto espiritual del puritanismo, pero no aclara suficientemente otros puntos, como el aspecto social de la primera revo­lución inglesa y la política exterior de Crom­well, dirigida no sólo a favorecer a los pro­testantes en el Continente, sino también a afianzar el predominio marítimo de su país en perjuicio de Holanda y España. De todos modos esta voluminosa obra tiene un valor documental de primer orden y literaria­mente es una de las mejores de su autor, por el entusiasmo que la anima y por el colorido de sus descripciones y relatos.

E. Di Carlo Seregni