Cartas de Hernando del Pulgar

Obra del cronista español Hernando del Pulgar (¿1436-1493?), cuya primera edición apareció en Toledo en 1486 y luego han sido varias veces reimpresas junto con la obra literaria más importante del autor, Claros, varones de Castilla. La última edición de las Car­tas, a cargo de Domínguez Bordona, apa­reció en la colección «Clásicos castellanos», de La Lectura, Madrid, 1929. Son treinta y tres cartas escritas entre los últimos días del reinado de Enrique IV y el año 1484. En­tre ellas cabe establecer tres grupos; el de las cartas de carácter oficioso, en que se refiere a sucesos de palpitante actualidad, justifica determinadas medidas gubernamen­tales y actúa como consejero y mediador, demostrando siempre que conoce muy bien el pensamiento de los monarcas a cuyo ser­vicio trabaja (los Reyes Católicos). Por su especial interés cabe citar las referentes a las aspiraciones de Alfonso V de Portugal, esposo de Juana la Beltraneja, a la Corona de Castilla; las recriminaciones que dirige al arzobispo Carrillo, jefe de la parcialidad castellana favorable a los deseos portugue­ses; la que hace referencia a la alegría pro­ducida por el nacimiento del príncipe don Juan; las que tienen por tema el estable­cimiento de la Inquisición en Sevilla; y las alusivas al comienzo y desarrollo de la gue­rra de Granada. Otro grupo tiene un carác­ter íntimo y familiar, presidido siempre por un estilo animado y suelto. El tercer grupo de cartas puede considerarse integrado por piezas que constituyen verdaderos ensayos o pequeños tratados doctrinales. En frase de su editor y comentarista moderno, Domín­guez Bordona, las Cartas de Hernando del Pulgar «constituyen la glosa vivaz de una época al margen de las áridas crónicas ofi­ciales».

J. Reglá