Entre los anales de los reyes del imperio hitita sobresalen especialmente los de Mursil II, que reinó por los años 1356 a 1319 a. de C., aproximadamente. De este rey, han llegado hasta nosotros los Anales completos y los Anales decenales. Estos últimos, que describen las gestas del rey, mientras los completos narran también las de los príncipes y de los generales, llevan la calificación de Decenales porque sólo tratan de los primeros diez años de su reinado. Los Anales de Mursil II contienen ya casi todos los elementos y ofrecen ya las características de una obra verdaderamente historiográfica. El rey no sólo nos da una serie de hechos o hazañas, sino que liga un acontecimiento con otro, encuadrándolos todos en el esquema de la protección y ayuda que le prestaron las divinidades adoradas por él. Nos indica en muchísimos casos las causas y los motivos de lo que él mismo y sus adversarios hicieron. Además, cita documentos, como notas diplomáticas, declaraciones de guerra y fragmentos de tratados. Pero esto no le basta. Nos dice en breves palabras por qué consideraciones fueron movidos a obrar sus enemigos, y hace observar que si hubiese obrado él de manera diferente, le habría ido mal. Los Anales de Mursil II señalan el principio de la historiografía. El rey habla de sus hazañas en primera persona y también concede gran espacio a lo que han llevado a cabo sus generales. Estos Anales han sido publicados por A. Gótze, Die Annalen des Mursilis, Leipzig, 1933, y estudiados por Furlani, Ensayos sobre la civilización de los Hititas [Saggi sulla civiltá degli Hittiti] (Udine, 1939, págs. 65-140).
G. Furlani

