[Insel Felsenburg]. Es la más famosa novela (publicado el primer volumen en 1731 y los tres sucesivos en 1732, 1737 y 1743, respectivamente) de Johann Gottfried Schnabel (pseudónimo Gisander: nacido en Sandersdorf, junto a Bitterfeld, el 7 de noviembre de 1692 y fallecido después del 1750), y la mejor «robinsonada» alemana, o sea imitación del Robinson Crusoe (v.) de Daniel Defoe. Lo mismo que en la novela inglesa, así también en esta imitación de Schnabel se narra la historia de un hombre que deja el viejo mundo para ir a una isla idílica a empezar una nueva vida.
La novela se divide en cuatro libros. En el primero el sajón Albertus Julius abandona alemania asolada por la guerra de los Treinta Años; durante la navegación naufraga y, junto con una mujer encinta, la viuda Concordia — después que su marido Leuven ha sido asesinado por el pérfido Lemerrie —, se encuentran solos en la isla Felsenburg, «paraíso terrestre». Albertus Julius y Concordia se convierten en los fundadores de una familia que, junto con otros náufragos que más tarde van- llegando, viven una vida patriarcal y cristiana en un estado ideal de paz. Dos Biblias salvadas del naufragio se convierten en el código de una forma pietista de cristianismo primitivo del amor. El segundo libro narra las aventuras de los que van llegando separadamente: eclesiásticos, soldados y obreros, que con la narración de sus casos dan un cuadro de la Europa a principios del siglo XVIII y la oponen a esta paz paradisíaca que domina en la isla de Felsenburg. El tercer libro discute verbosamente cuestiones religiosas y se pierde en largas y extrañas fantasmagorías. En el cuarto, los ermitaños de Felsenburg se ven obligados a hacer la guerra contra los portugueses.
Pero el número de los episodios — empezando por el viaje del biznieto de Julius, Eberhard, que proporciona el marco a la novela — es casi incalculable. En medio del idilio, en el que las monas domesticadas sirven la mesa, el autor entrelaza por todas partes narraciones y aventuras. Y la fusión del idilio con las descripciones realistas y con la utopía dan a la obra un interés incluso desde el punto de vista de la historia de las costumbres. Se puede y es lícito afirmar que la Isla Felsenburg representa, en su estructura narrativa una continuación de El aventurero Simplex Simplicissimus (v.) de Grimmelshausen, del cual conserva incluso el aparato técnico, con milagros y sortilegios. El artificio de los medios artísticos y del idioma están, por lo demás, en abierto contraste con los ideales de simplicidad y con el estado de naturaleza que son predicados en toda la novela. La primera parte de la obra, ya sea por invención o bien por intuición de caracteres, o bien por léxico, es en mucho superior a las demás, que van disminuyendo progresivamente de valor.
El título actual le fue dado por Ludwig Tieck, que publicó la obra en 1827, mientras que el título original decía así: «Wunderliche Fata einiger Seefahrer, absonderlich Alberti Julii, eines geborenen Sachsen, welcher in seinem achtzehnten Jahre zu Schiff gegangen, durch Schiffbruch selbvierte an eine grausame Klippe geworfen worden, nach deren Ubersteigung das schönste Land entdeckt, sich daselbst mit seiner Gefährtin verheiratet, aus solcher Ehe eine Familie von mehr als 300 Seelen erzeuget…» [Aventuras admirables de algunos navegantes y especialmente de Alberto Julio, sajón de nacimiento, quien, habiéndose embarcado a los 18 años, fue arrojado, con otros tres compañeros, sobre una roca peligrosa más allá de la cual descubre la más hermosa tierra, y ya en ella, casado con su compañera, de este matrimonio engendra una familia de más de 300 almas…]. Tieck reeditó la novela en 1828, pero ya cuatro años antes se había inspirado en ella Oehlenschláger en sus «Islas del mar del Sur» (1824).
M. Pensa

